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Archive for 27 marzo 2014

La Felicidad Ni Es El Destino Ni Es El Camino: Es El Inicio

Eso de la felicidad es algo muy curioso. Y la industria que se está montando alrededor la verdad es que poco tiene que ver con facilitar a las personas una vida más plena y mejor….

Pero razonemos sobre esto último: ¿Acaso la vida tiene que ser plena? ¿Acaso ya no lo es? ¿Será porque nos encargamos nosotros de vaciarla….? ¿Y tiene que ser mejor? ¿Mejor, con respecto a qué? ¿O a la de quien?

En todo caso, antes de seguir esta digresión será el caso de aclarar que se entiende en este post como felicidad: porque este es un término muy prostituido y facilmente confuso con “placer” o alegría. Y así lo hace en parte el RAE (Real Diccionario de la Academia) cuando en su prmer significado entiende a la felicidad como un “estado de ánimo que se complace por la posesión de un bien”. Como si lo material dirigiera lo interior….. Menos mal que vino un día IKEA y cambió esa definición diciendo que “no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita”….

Aquí trataremos esa felicidad fácilmente tergiversada en alegría, así como la trata la industria de la felicidad, que coincide con como la entiende el RAE y que se da con la posesión de un bien, y que convierte la búsqueda de la felicidad en la búsqueda de esa placer necesario por tener ese bien, en lugar de esa felicidad entendida como estado utópico de bienestar continuo al que todo el mundo aspira sin saber nunca si lo ha logrado o no.

Hace poco, entrando en una empresa vi un cartel que pretendía fomentar la igualdad de género en el que aparecían dos mujeres: una de ella un poco descuidada, con bolsas de la compra en una mano, y tirando de uno o dos niños por la otra; la amiga era un chica bien cuidada y resuelta que le preguntaba: ¿Tienes algún objetivo o sueño que quieras cumplir en tu vida? La otra le contestaba: con eso de la familia, los niños, el trabajo y la casa, el único sueño que tengo es por la noche cuando me acuesto…

Spiral 2Esto me hizo reflexionar… ¿Acaso tener un trabajo no es un sueño para más de 6 millones de españoles al día de hoy? ¿Acaso tener una vivienda que cuidar no es un sueño para muchos que no tienen acceso a una vivienda digna y en propiedad? ¿Acaso muchos no persiguen un hijo como un sueño y tardan tiempo y tiempo sin lograrlo, incluso tras gastar mucho dinero en tratamientos?

Que lerdos son ciertos seres humanos que cuando tienen todo esto ni se dan cuenta de que han cumplido ya muchos sueños. De que quizás no tengan sueños porque ya los alcanzaron. Del tan poco capaces que son ciertas personas de no valorar y agradecer lo que tienen…

Esto representa la semilla de la industria de la felicidad que te hace creer que no tienes razones para sentirte feliz y constantemente te induce pensar en que necesitas muchas cosas para serlo (sobre todo sus productos)… Y la industria no tiene culpa de ello. Responde a una estrategia de mercado legítima para vender sus productos de consumo. Pero tú no te das cuenta y caes una y otra vez en creerte este programa.

Ya es más de una conferencia en la que asisto que el conferenciante de turno dice que el objetivo y fin último del ser humano es el de ser feliz…. ¿En qué momento de nuestra sana o insana evolución, hemos iniciado a creernos esto? ¿Por qué nos lo tenemos que creer? ¿Para qué? ¿Qué implicaciones tiene creernos este programa mental de que tenemos que aspirar a la felicidad?

…Cómo si ya no la tuviéramos. Como si no tuviéramos más de mil y una demostración que nos ofrece la vida cada día como para ser felices…

Toxico 5Y la cuestión de fondo es que la felicidad ya la tenemos. Otra cosa es que seamos capaces de verla, vivirla, experimentarla todos los días, día tras día, incluso detrás de aquellos acontecimientos que pueden suponer en un primer momento un revés o malestar.

Por tanto prefiero optar a que la felicidad no se ubica allá al final de ese arduo camino que muchos recorren pensando que un día tendrán su merecida recompensa por los esfuerzos y sacrificios que hacen.

Tampoco puedo considerar que la felicidad es el camino, como dicen otros.

Porque el camino está compuestos de muchos elementos: unos de los cuales (los fundamentales) son esas dificultades del día a día que nos sirven para apreciar lo bueno.

Pero muchos, ante esas dificultades, prefieren optar por el camino fácil, el atajo de la “industria de la felicidad” que les dice que busquen la felicidad. Como si la felicidad no se encontrara delante de ellos (o mejor dicho con ellos). Sí, porque mientras te crees que tienes que buscar la felicidad, entonces te vas diciendo a ti mismo que la tienes que buscar porque no la tienes.

Por tanto el mero acto de buscar la felicidad implica asumir la triste y desconsolada evidencia de que no se tiene la felicidad en ese momento. Y con todo este programa de creencias muchos van buscando esa felicidad en los sitios más recónditos.

Y en esa búsqueda (para muchos obsesiva) es cuando algunos cometen el cortocircuito de su equilibrio emocional como personas, porque convierten la felicidad en una condición compensatoria del hecho de no ser felices, buscándola finalmente en fugaces momentos de placer, entretenimiento, y distracción del problema real que les preocupa, que les separa de ella y que les mantendrá alejados de esa misma felicidad mientras no se dispondrán a afrontarlo de cara y debidamente.

Se convierte entonces la felicidad en una fugaz emoción compensatoria que algunos persiguen como sustituto de los problemas que no quieren afrontar y resolver.

Y esto representa el fundamento de la industria de la felicidad: tener a personas frustradas a quienes mantener en su frustración mientras consumen productos y servicios que solo les dan un ligero y momentáneo aliento que se esfuma fugazmente como las burbujas de la coca cola.

Y en todo esto llego finalmente a la conclusión que la felicidad ni es el destino ni es camino, sino es el principio: es la intención con la cual afrontamos nuestro día a día abiertos a recibir de buen grado todo lo que nos ocurra, independientemente del juicio que podamos tener de ello, y considerarlo sobre todo como una ocasión de aprendizaje.

Equilibrista 1A fin de cuentas, todo sirve, todo es útil y todo es provechoso. Si lo asumimos así, dejaremos de experimentar lo malo y lo injusto en nuestras vidas y simplemente encontraremos el Equilibrio.

Porque la verdad es que el ser humano no persigue la felicidad como estado natural, tal y como dicen ciertos conferenciantes, sino que su estado natural es el equilibrio.

La felicidad (entendida como la entiende la industria, es decir como “placer” o “alegría” no es más que un extremo de la cadena emocional con el que afrontamos nuestra existencia. Y al otro extremo está el sufrimiento o el disgusto. Y la cuestión es que los extremos siempre se parecen y que conforme uno se acerca a uno de ellos, cae irremediablemente en el otro. Porque la vida no es lineal sino circular, y lo que mejor garantiza su paso por ella es el Equilibrio, no los extremos.

Lo que pasa es que el equilibrio no vende y no produce industria como lo hace el concepto de felicidad.

Pero seguro que puesto a elegir, prefiero perseguir el Equilibrio, ese punto casi inexistente, casi inalcanzable, casi imperceptible y tan poco duradero, que hace que me tenga que mantener en continuo movimiento para alcanzarlo.

Talleres De Organización Personal, Eficiencia y Gestión del Tiempo

Gracias a un acuerdo establecido con el Ilustre Colegio de Ingenieros en Telecomunicaciones, Roberto Crobu impartirá una serie de talleres de 4 horas de duración, en desarrollo de habilidades distintas, que estarán abiertos a otros colectivos profesionales, previa inscripción.
Se iniciará temas de gestión del tiempo para luego abordar la resolución de problemas, las habilidades de comunicación, y la marca personal.

A continuación se detallan los dos primeros talleres:

TALLER DE ORGANIZACIÓN PERSONAL, EFICIENCIA Y GESTIÓN DEL TIEMPO – I

Grupo 1 – Jueves 20/03/2014 de 16:00 a 20:00Reloj Caracol
Grupo 2 – Viernes 21/03/2014 de 16:00 a 20:00

Ilustre Colegio de Ingenieros en Telecomunicaciones
C/Manresa 1 – 9ºA – 30004 Murcia

PROGRAMA:
1. Fundamentos básicos de la gestión del tiempo: destruyendo mitos y creencias comunes erróneas.
2. Autodisciplina personal: diferencia entre orden y organización y entre firmeza y flexibilidad.
3. Como fijar objetivos: el Método P.A.R.E.M.O.S.®.
4. Como Establecer Prioridades – Primero Lo Primero y el Método ABC para las listas de tareas.
5. La agenda y otros dispositivos/ Aplicaciones electrónicas de ayuda a la gestión del tiempo.

TARIFA:
Colegiados 40€ (+ gastos de gestión)
No Colegiados 60€ (+ gastos de gestión)

Compra aquí tus entradas

TALLER DE ORGANIZACIÓN PERSONAL, EFICIENCIA Y GESTIÓN DEL TIEMPO – II

Grupo 1 – Jueves 27/03/2014 de 16:00 a 20:00Reloj Dali
Grupo 2 – Viernes 28/03/2014 de 16:00 a 20:00

Ilustre Colegio de Ingenieros en Telecomunicaciones
C/Manresa 1 – 9ºA – 30004 Murcia

PROGRAMA:
1. ¿Racionalizar o emocionalizar el tiempo? La percepción subjetiva del tiempo y su componente emocional.
2. ¿Urgente o Importante? El cuadrante de Stephen Covey.
3. El Círculo de Control.
4. ¿Responder o reaccionar? Los ladrones de tiempo.
5. Consejos prácticos para gestionar eficazmente los ladrones de tiempo.
6. Ejercicios Prácticos, Simulaciones y Role Playings
7. Preguntas y Cierre Feed-Back;

TARIFA:
Colegiados 40€ (+ gastos de gestión)
No Colegiados 60€ (+ gastos de gestión)

Compra aquí tus entradas

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La Dificultad Es Tu Mejor Aliada: ¿Querrías Algo Fácil?

¿Querías algo fácil?
¿Querrías que algo fuera fácil?
¿Para qué?

FacilTrata de contestar a esta última pregunta y encontrarás lo que te motiva mucho más que la propia posibilidad de conseguir tu objetivo.
Sí, porque entonces no estás tan alineado/a con tu objetivo como para hacer más de lo que contestas en esa tercera pregunta, para conseguirlo: ergo, condicionas la consecución de tu objetivo al no estar dispuesto/a a hacer más de lo que contestas a esa última pregunta.
Ergo, para ti es más importante no superar la limitación de lo que contestas a esa tercera pregunta que conseguir ese objetivo, cueste lo que cueste.

Esta es tu realidad. O mejor dicho lo que tú has elegido que sea tu realidad. O dicho aún mejor, lo que queda te la realidad tras ponerle tú la limitación que le has impuesto.

¿Te lo habías planteado alguna vez desde este punto de vista?

Pero, en efecto, a dónde conduce el buscar algo fácil?
Desde luego a lo que cualquiera puede conseguir si se propone algo fácil. O simplemente a conseguir cualquier cosa que pueda conseguir cualquiera. Ya que si es fácil, cualquiera, en circunstancias como las tuyas, podría conseguirlo.

Por tanto, lo fácil conduce a lo obvio, a lo ordinario, a lo que todos saben y pueden hacer/ conseguir.

¿Entonces, que te diferencia de los demás? ¿Qué hace que alguien, un cliente, un empleador, una posible pareja, se decante por ti y en lugar de por otros?

Y la conclusión a todo esto es que buscar lo fácil conduce a la mediocridad y lo ordinario de la gran mayoría que ya lo consiguen.
Y si no quieres caer en la mediocridad, será oportuno que inicies a mentalizarte en que las cosas van a ser difíciles.

Ahora, ¿Te quejas de que las cosas están difíciles?
¿Acaso, tras lo dicho, querrías algo fácil?
¿Acaso te conviene que algo sea fácil?

Cuanto más fácil, más tendrás que compartir ese reto con otros tantos (y son muchos) que buscan cosas fáciles. Al final no sé si te va a resultar rentable tanto esfuerzo para buscar lo fácil para luego tenerte que “pelear” con muchos para compartir un trocito de tarta a repartir entre tantos. Quizás esto al final te resulte más difícil y poco rentable que apostar por lo difícil desde partida.

Es curioso como huimos de lo difícil cuando sin embargo lo difícil puede ser nuestro mejor aliado. Maldecimos lo difícil cuando sin embargo lo podríamos agradecer: que las cosas sean difíciles hace que tengas cada vez menos competencia en lo que haces.

Podrías entonces agradecer que las cosas te resulten tan difíciles. Porque si las cosas no fuesen tan difíciles tendrías entonces mucha más competencia de la que tienes. Y no podrías diferenciarte de la masa de tantos mediocres con tanta eficacia como cuando tratas de conseguir metas difíciles.

Porque la excelencia no está reñida con la facilidad, sino que es incompatible con ella. Porque la excelencia se fragua a partir de dónde otros abandonan, lo dejan, y desisten. Porque la excelencia se forja a partir de dónde se termina lo fácil para la mayoría, y otro pocos emprenden el camino de la dificultad.

Por esta razón el camino de la dificultad siempre es menos traficado. Por esta razón eligiendo la excelencia y asumiendo la dificultad que conlleva, encontrarás cada vez menos competencia hacia esa cumbre en la que solo cabe destacar al/la mejor. Por eso el camino de la excelencia siempre tiene menos competencia. Por eso la excelencia siempre es rentable.

Necesitamos retos difíciles para crecer como hombres y profesionales. Porque lo fácil nos conduce a la mediocridad.

Facil DificilSi las cosas no fueran difíciles, tendríamos mucha más competencia pero escasas competencias.
Si las cosas no fueran difíciles, tendríamos mucha más competencia pero escasa competitividad.
Si las cosas no fueran difíciles, tendríamos mucha más competencia y ninguna excelencia.

Y recuerda que siempre encontrarás dos caminos posibles en lo que hagas: el fácil y el excelente. Lo que te vayas encontrando en esos caminos no va a depender tanto de ti, pero escoger uno u otro, eso sí es decisión y responsabilidad tuya.

Ante la dificultad se crecen los hombres. Entre las dificultades se encuentran siempre los mejores.

Por otro lado, “Fácil” es la palabra que esconde la mentira que no queremos ver en cada uno de nosotros. Porque llamamos fácil todo aquello que usamos para esconder nuestra propia incompetencia e ineptitud ante los retos que podríamos/ deberíamos afrontar.

Llamamos fácil aquello que no nos permite ver nuestra necesidad de mejora personal/ profesional.
Llamamos fácil aquello que nos permite evitar los esfuerzos y la incomodidad de realizar cambios útiles.
Llamamos fácil aquello que nos permite permanecer en nuestra holgada comodidad, engañados bajo la falacia de la seguridad de que siempre será holgada, siempre será cómoda, y siempre estará ahí para nosotros solo.

Hasta el día en que nuestra barriga de orgullo y expectativas crezca de manera desmesurada como para de repente darnos cuenta de que ya no es tan cómoda, ha dejado de ser holgada y se ha vuelto estrecha, además de estar compartiéndola con muchos que ansían lo mismo. Entonces será cuando nos daremos cuenta que seremos nosotros quienes habremos cambiado nuestra condición…… obviamente a peor.

Ahora te repito la pregunta: ¿Querías algo fácil?