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Archive for 21 enero 2015

No Tuve El Tiempo = Quise Hacer Otras Cosas

 

PenduloEs curioso el tergiversar de la mente humana que nos lleva en ocasiones a hacernos creer nuestras propias mentiras a través de excusas, falacias, y juegos de palabras que esconden detrás de sí unas realidades lapidarias, duras como puños, que nos resistimos a asumir.

Uno de estos ejemplos es la tan socorrida frase: “no tuve el tiempo”.

Como si el tiempo fuera algo que llevamos en los bolsillos y de repente desaparece.

La verdad es que el tiempo no se puede poseer ya que es el mismo tiempo que nos posee a nosotros y nos consume: el tiempo sucede inexorablemente en una única dirección posible: adelante.

El tiempo ni se gana ni se pierde, ni va más lento ni va más rápido, simplemente ocurre: y lo que se gana o se pierde es la posibilidad de hacer ciertas cosas mientras éste pasa.

Es más, el tiempo en sí no es una entidad tangible. Tampoco es lo que medimos con el reloj. El tiempo es, más bien, el conjunto de acontecimientos y actividades que realizamos en un determinando momento: y siempre se hace algo, aunque sea un simple respirar o dormir.

Por eso tampoco vale decir otra muy frecuente frase “no hice nada” / “no hiciste nada”.  Más bien usaste ese tiempo para hacer ciertas cosas, otras cosas que quizá no cabría esperarse, por muy simples, fútiles o triviales que fueran.

Por esta razón, cuando recurrimos a la frase: “no tuve el tiempo”, realmente lo que queremos decir es que usamos ese tiempo para hacer otras cosas. Y si lo hicimos así, desde luego, al ser nosotros los responsables de nuestras decisiones, tendremos que asumir que lo hicimos por decisión nuestra. Por tanto, decidimos hacer otras cosas en lugar de lo que se esperaba que hiciéramos.

Quizás nos hayamos sentidos “forzados” por los acontecimientos y las situaciones en dar prioridad a otras actividades, pero a fin de cuentas, la decisión habrá sido nuestra, y la responsabilidad de haber cedido ante otros acontecimientos, incluso imponderables, seguirá siendo nuestra en primera persona, tal vez por no haber considerado la eventualidad de esos mismos imponderables.

Así que más vale salir del escondite de la excusa, dar la cara, y afirmar con toda rotundidad que nuestras prioridades eran (y tal vez siguen siendo) otras.

Como Reconocer y Diferenciar El Coaching De Otras Prácticas: Entrevista A Salva Gálvez

saLVA10Salva Gálvez es Escritor, Coach Profesional, Trainer PNL por la International Trainers Academy (J. Grinder) y CoDirector del Curso de Coaching Profesional de la Universidad de Murcia. Ha sido el fundador de la Asociación de Profesionales del Coaching en la Región de Murcia (APROCORM) y su Presidente durante 7 años (2007-2013). Es propietario de la Escuela de Coaching de la Región de Murcia (ECOREM) y de la Escuela Española de Programación NeuroLingüística (ESPNL). Es el creador de la metodología DCH 7 Fortalezas aplicada a PNL, basada en su libro “Los Panes y Los Peces, La Llave de un Mundo de Infinitas Posibilidades”. Se puede contactar con él a través de su web: www.salvagalvez.com

RC: Estamos asistiendo en los últimos tiempos a una progresiva “transformación” del concepto de Coaching, que parece aplicarse a todo, casi olvidándonos de sus orígenes, finalidades y ámbitos de intervención. ¿Se trata de una verdadera transformación de la profesión o es más bien una confusión debido al uso impropio del término?

SG: Respondiendo a tu pregunta, el Coaching sólo puede transformarse como profesión desde las Asociaciones Profesionales de Coaching, todo lo que haya fuera de las mismas lo podrán denominar Coaching pero no es tal. Por eso, a mi me gusta hablar de Coaching Profesional para referirme al Coaching como profesión, que en la Región de Murcia está representado por el colectivo APROCORM al que pertenezco (Asociación Profesional del Coaching en la Región de Murcia). Así que para saber qué es Coaching y para contar con verdaderos profesionales hay que ir a encontrarlos en Entidades exclusivamente profesionales. En el caso de APROCORM hablamos de una Entidad cuyos estatutos están depositados en el Registro de Entidades Empresariales y Profesionales de la Dirección General de Trabajo de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

RC: ¿Cómo influyen en esto los programas de televisión que hacen uso de este término? ¿Podemos considerar a “El Hermano Mayor” como una forma de hacer Coaching?

SG:La televisión en programas “estrella” tipo “Hermano Mayor”, “La Voz”, “Ajuste de Cuentas” y otros está ofreciendo al Coaching una publicidad impagable, por un lado, y por otro, distorsionan lo que realmente significa “Coaching” en cuanto a metodología y forma de aplicarse. A veces, se le llama Coach a figuras que nada tienen que ver con lo que haría un Coach Profesional, como es el caso del Programa “La Voz”. Me consta que son los propios Coaches del Progama “La Voz” los que, en ocasiones, han acudido a profesionales del Coaching para conocer la metodología real del Coaching.

En el caso del conocido Programa “Hermano Mayor”, es un Programa Social que ha sido importado de Estados Unidos. Creo que fui el primer profesional en introducirlo en España, ya que hacia los años 1996 hasta 1998 aproximadamente, antes que aqui se tuviera una cierta conciencia social de lo que era el Coaching, presenté subvención a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y me fue concedida durante años sobre un programa “Hermano Mayor” que copié del formato americano que aparecía en una serie de TV americana “Cosas de Casa” (la del famoso protagonista Steve Urkel) y, en absoluto, se trata de Coaching, puesto que aunque es un acompañamiento, el “Hermano Mayor” ejerce una cierta autoridad moral sobre el adolescente, donde el consejo o asesoramiento forma parte de la metodología.

RC: ¿La espectacularización del coaching en la tele (pero también podríamos hablar de la psicología con programas como “Supernanny” hacen bien a la práctica profesional? ¿No estarán “vendiendo a la sociedad” unas expectativas que luego no necesariamente se cumplan en un proceso real?

SG: Creo que toda la publicidad gratuita y masiva que se haga hacia las profesiones de ayuda, para mí, ha de ser bienvenida, porque resultaría muy difícil conseguir ese efecto de otro modo.

Todo tiene una cara y una cruz, quiero quedarme con el hecho de que las personas, los ciudadanos, por fin, gracias a estos programas están tomando conciencia de que cuando tienen problemas serios, cuando han de tomar decisiones muy complicadas, o hacer determinados cambios en su vida, pueden acudir a profesionales cualificados que les ayuden en esos procesos, ya sea un coach o un psicólogo, en función de la tipología del asunto.

Otra cosa es la preparación de los profesionales, que en el caso del Coaching, debe hacerse, a mi juicio, a través de las Universidades para garantizar que los mismos dispondrán de las herramientas y conocimientos precisos. Como Director de la Escuela de Coaching de la Región de Murcia desde 2006, mi responsabilidad en este sentido me llevó a realizar un Convenio con la Universidad de Murcia para impartir los Cursos desde dicho ámbito.

RC: El Coaching siempre se caracterizó como una disciplina orientada al desarrollo del potencial de la persona, muy marcadamente alejada de la intención de intervenir en el estado de “salud” (físico o psicológico) de la persona. Sin embargo últimamente se está hablando incluso de “Coaching para la Salud”: ¿Cómo debemos interpretar esto? ¿Es asumible o es que se han tergiversado las bases más profundas del Coaching?  

SG: No existe dentro del Coaching Profesional un Coaching para la Salud, puesto que se trataría de una injerencia en el ámbito de otras profesiones. Si una persona no está sana debe ir a un médico o a un terapeuta. Otra cosa diferente es que el cliente quiera tomar conciencia y acción sobre un determinado estilo de vida que no es sano para cambiarlo por un estilo de vida sano en un plazo determinado. En este sentido sí que puede intervenir un Coach de Vida (Life Coaching) sobre la potencialidad del ser humano para desempeñar conductas más sanas a través del correspondiente plan de acción.

Las bases profundas del Coaching centradas en el desarrollo del potencial humano y la no imposición de contenidos siguen muy presentes, al menos desde las Asociaciones Profesionales, precisamente para marcar muy bien la diferencia con otras profesiones.

RC: El Coaching siempre se ha desmarcado de la terapia. El Coaching no es terapia. Sin embargo, últimamente hay quien se tilda de “Terapeuta” y “Coach” a la vez: ¿Es compatible una cosa con otra? ¿Se puede hacer terapia y coaching a la vez con una misma persona, o es que se está practicando otra cosa y usando impropiamente este término?

SG: Si hay algo que se ha dejado claro desde el comienzo en la metodología coaching es que NO ES TERAPIA. El coaching no entra en las causas, ni se dirige hacia el pasado. Si un cliente necesitara hacerlo para establecer una adecuada comprensión de su presente, o para la resolución de un trauma, el Coach ha de derivarle a un profesional de la psicología.

En cuanto a las personas que se tildan de “Terapeuta y Coach”, realizo las siguientes reflexiones:  1.   Que están siendo incongruentes puesto que son disciplinas absolutamente diferenciadas. 2.   Que aunque digan que ellos diferencian cuándo hacen terapia y cuándo hacen coaching, están llevando a confusión al cliente respecto a la aplicación de metodologías tan diferenciadas. 3.     Que un experto en marketing jamás aconsejaría a un profesional que se tildara como “Terapeuta y Coach” precisamente por la confusión a la que se induce al cliente. Personalmente yo jamás iría a un “Terapeuta y Coach” sino que iré a un Psicólogo cuando necesite a un Psicólogo y a un Coach cuando necesite un Coach.

Entiendo que un Terapeuta pueda utilizar el coaching como metodología en su trabajo en relación a la forma de hacer preguntas y conducir una conversación, pero un Terapeuta hace terapia no coaching. Entiendo que el trabajo del Coach pueda tener efectos terapéuticos pero el Coach hace coaching no terapia. Personalmente creo que quien se define como Terapeuta y Coach tiene un conflicto interno que debería resolver acerca de su vocación profesional y que tiene que ver con una cierta inseguridad y un injustificado miedo a la pobreza.