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Archive for the ‘MIndfulness’ Category

Mindfulness para Afrontar Procesos de Cáncer

El próximo Jueves 26 de Mayo, a las 17.30, en la Sede de la Asociación AMIGA Murcia, el Psicólogo Roberto Crobu, Director y docente del programa de Mindfulness MBET  de la Universidad de Murcia, impartirá una charla para detallar los hallazgos en materia de Mindfulness y Cáncer, y conducirá posteriormente una sesión práctica. Más información en el teléfono: 968 216 668.

Curiosamente, la mayor proporción de estudios e investigaciones sobre Mindfulness, tiene que ver con su aplicación en acompañamiento a procesos de cáncer.

El mindfulness es una práctica particularmente indicada en el acompañamiento a procesos de cáncer, tiendo efectos contrastados en la mejora de la calidad de vida, como en la percepción de dolor y afrontamiento de las curas, y en su particular relación con la enfermedad misma.

La gran mayoría de los estudios han sido conducidos en Canadá por Carlson (Shapiro 2008) y, si bien no hemos de confundir el Mindfulness como una opción terapéutica que actúa sobre la enfermedad, sí podemos servirnos de su práctica como acompañamiento y método paliativo.

Los estudios conducidos en aplicación del Mindfulness en casos de cáncer indican una mejora de la calidad de vida consistente en aumento de las horas de sueño y calidad de sueño, mejora de los tiempos (reducción) para la conciliación del sueño, mejor percepción de bienestar en contra de la fatiga y mejor percepción del descanso (Carlson 2009).

En el plano endocrino, se ha evidenciado la relación de la  práctica del Mindfulness con la reducción de los niveles de cortisol en la saliva (el alto nivel cortisol es indicador químico asociado a altos niveles de estrés), en muestras de pacientes en proceso posterior a la curación de un cáncer, respecto a grupos de control compuestos de pacientes en las mismas condiciones y características (Carlson 2009).

En el plano psicológico, se ha evidenciado que la práctica del mindfulness reduce tanto el nivel de estrés y la incidencia de casos de depresión asociados a la enfermedad de cáncer (Carlson 2009).

Cartel Charla

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Las Malas Personas No Existen: Verdad, Bien, Mal, Justicia, Felicidad y Sufrimiento

El periodista  buscaba el titular y así tergiversó con su interpretación todo el mensaje de Howard Gardner.

Practicando atención plena me he dado cuenta de que todo lo que llamamos verdad es simple y llanamente un mero punto de vista. Una perspectiva personal, que no representa el puzzle completo de un hecho o realidad.

Pero aún así sigue siendo verdad en la medida en que se trata de una experiencia real. La verdad es en definitiva lo que experimentamos, no lo que creemos que está fuera de nosotros.

Porque nada puede ser y existir fuera de nuestra experiencia: si no lo experimentamos, no existe.

Y si nos lo cuentan, será entonces experiencia de otros. Será entonces la verdad de otros, pero no la nuestra.

En definitiva, la verdad es algo mucho más relativo de lo que parece. La verdad puede cambiar según quien la experimente y su punto de vista.

Del mismo modo podemos hablar del bien y del mal.

El bien nunca ganará la partida al mal. Porque el bien necesita del mal para existir. Tratar de aniquilar el mal es imposible porque la mera condición para que el bien existas, es que su contrario también exista.

Es más, tratar de aniquilar el mal se convertiría paradójicamente en practicar el mal.

Esto sucede porque lo que algunos juzgan como mal, no necesariamente lo juzguen de la misma manera aquellos que lo practican. El ladrón, por mucho que al ojo del inocente practique el mal, en su interior lo estará practicando bajo una intención positiva: la de hacer el bien para sí y para sus cercanos.

La verdad de quien ve algo malo en el otro, es la verdad de ese alguien, pero no necesariamente la de ese otro. Es una experiencia personal. Es un juicio.

En definitiva, el bien y el mal no son hechos consumados. No pertenecen siquiera a los hechos, sino a los juicios de aquellas personas que perciben y experimentan esos hechos.

En el mundo no existe el bien ni existe el mal como algo ajeno a la persona y su experiencia. Sino que el bien y el mal pertenecen a la condición misma humana. No existe el bien o mal en los hechos, sino hay bien o mal en las personas que juzgan esos hechos.

Y pasa lo mismo con la justicia. El mundo no es justo. No tiene porque serlo. El mundo simplemente es perfecto: todo sucede bajo unas normas de acción y consecuencia. Todo lo que sucede no solo es causa de consecuencias, sino que a su vez es consecuencia de unas causas que vinieron antes. Todo está entrelazado y en comunicación, en continua búsqueda de equilibro. Si algo podemos asociar al concepto de Justicia es justicia entendida como acción en respuesta a un cambio de situación que generó un desequilibrio, ante la necesidad de volver a establecer un nuevo equilibrio momentáneo. Así son las crisis por ejemplo.

Y así venimos al concepto de Felicidad. La felicidad existe porque existe el sufrimiento. No puedes quedarte con una y eliminar la otra. Porque pasa como con el bien y el mal. Una necesita de la otra para existir. Todo es un equilibrio de fuerzas. Y un mundo justo no es un mundo feliz, sino un mundo que en ese juego de acción, reacción, y re-equilibrio, encuentra un nuevo estado que equilibra el anterior y que está además a la espera de volverse a desequilibrar para re-equilibrar: en definitiva un mundo en permanente cambio. Todo cobra sentido en este sistema, tal como afirma la segunda ley de la termodinámica: todo sistema tiende a un equilibrio hasta generar un nuevo desequilibrio.

Eliminar el sufrimiento significa eliminar la felicidad. O mejor dicho, la felicidad no se encuentra como simple alternativa al sufrimiento, o como consecuencia de evitarlo. Sino que se encuentra más allá del sufrimiento, como consecuencia de abrazarlo, atravesarlo, vivirlo y superarlo. Uno puede ser feliz en el momento en que acepta el sufrimiento y como tal, aceptándolo, deja de ser un elemento de malestar para convertirse en un elemento de desarrollo. De ahí la importancia de la aceptación del sufrimiento, como estrategia de conexión con la felicidad. Abrazar el sufrimiento para obtener felicidad es aceptar lo que duele para transformarlo en oportunidad.

¿Qué es esto sino equilibrio?

Gran verdad! (pero claro… la mía).

Evidencias Científicas del Mindfulness y Como Aprenderlo

 

El Mindfulness se ha revelado una de las metodologías más potentes y fiables para la mejora de habilidades de profesionales y la ayuda en problemas psicológicos y enfermedades médicas.

Con respecto a los beneficios aportados a profesionales, su práctica mejora competencias vinculadas con el Liderazgo, y la Comunicación de gestores de personas y managers y las habilidades terapéuticas de profesionales de la salud. Según la recopilación de investigaciones realizada por Shapiro y Carlson, el mindfulness mejora las siguientes habilidades:

  1. Atención y Presencia en la comunicación y relación
  2. Desarrollo de Actitudes de Ayuda y Servicio a los demás
  3. Autocompasión y Aceptación (entendida como Flexibilidad emocional y cognitiva hacia uno mismo ante ocasiones de frustración y enfado)
  4. Empatía
  5. Regulación de emociones disfuncionales (rabia, entusiasmo, tristeza, miedo)

Además, los avances de la investigación en curso en la Universidad de Murcia y relacionada con beneficios en ámbito laboral, indican una sensible mejora en:

  1. Reducción de la Ansiedad
  2. Reducción de la tendencia hacia la Preocupación
  3. Incremento del Engagement (entendido como el compromiso positivo hacia el trabajo, variable muy importante en la Motivación en el trabajo).

Desde el punto de vista Psicológico, se han encontrado beneficios científicamente relevantes en mejora de trastornos como:

  1. Estrés (reducción)
  2. Ansiedad (reducción)
  3. Depresión (mejora de eficacia de tratamiento y prevención de recaídas cuando se acompaña de la práctica de mindfulness)
  4. Autoestima (mejora a través de variables como empowerment y locus interno)
  5. Preocupaciones obsesivas (reducción)
  6. Sueño (conciliación y duración)

En ámbito médico, la gran mayoría de la investigación realizada cubre el amplio espectro relacionado con el Cáncer, indicando evidencia en la mejora de aspectos psicológicos, endocrinos y de calidad del sueño, asociados a esta enfermedad: concretamente, las investigaciones realizadas por Carlson apuntan a una mejora en la calidad de vida de los pacientes afectados por cánceres de distinta índole (reducción de ansiedad, preocupaciones, estado de ánimo e incremento del locus interno), respaldadas por la reducción de la segregación de cortisol (hormona asociada al incremento del estrés), y por la mejora de indicadores de calidad del sueño como el incremento en la duración de horas de sueño (entre 30 y 60 minutos por noche) y una menor sensación de fatiga durante el día, debida supuestamente a un sueño más reparador.

Si quieres aprender Mindfulness y practicarlo, todavía estás a tiempo para realizar el curso de la Universidad de Murcia, desde el 20 de Abril hasta el 22 de Junio, con una sesión de 3 horas presenciales por semana, los miércoles de 18:00 a 21:00 horas.  Las inscripciones están abiertas y puedes obtener más información en este enlace de la Universidad de Murcia:

https://casiopea.um.es/cursospe/casiopea.portal.ficha.do?a=59BF78FE66CD577659395290F830C6F4

Curso Mindfulness UMU

Liderar La Incertidumbre – Inminente Nuevo Libro de Roberto Crobu

Ya podemos desvelar más detalles acerca del nuevo libro de Roberto Crobu que saldrá a la venta el próximo mes de Marzo.

GaribaldiTítulo: “Liderar la Incertidumbre – El Management en Entornos VUCA revisado en clave Mindfulness”. La obra trata de un nuevo modelo de liderazgo empresarial que surge de la necesidad de afrontar una nueva era que, debido al uso de la tecnología aplicada a la comunicación humana, y la velocidad de los cambios que ésta produce, ha convertido los mercados volátiles, imprevisibles, complejos y ambiguos. En este entorno el modelo clásico de liderazgo ha dejado de ser efectivo, implicando un cambio de rol hacia un enfoque basado en valores que siempre han estado presentes, pero necesitan ser reinterpretados desde una base que contemple la integridad emocional y psicológica de quienes ejercen roles que tienen influencia en personas, bienes y recursos económicos: aprender a dominar los mecanismos de atención para seleccionar adecuadamente la información sobre la que nos basamos para tomar decisiones, el manejo del estrés vinculado a la velocidad y frecuencia del cambio, y la higiene emocional (personal y colectiva),  se han convertido en factores clave para conducir equipos y organizaciones hacia resultados útiles. Desde este punto de vista,  Roberto Crobu aporta un modelo de liderazgo integrador, basado en las enseñanzas de la práctica de la disciplina del Mindfulness, que imparte en un curso de la Universidad de Murcia, soportado de bases teóricas sólidas y rigurosas, y apoyado en anécdotas, ejemplos y casos reales, tanto  de personas de a pié, como de famosos deportistas de élite, e ilustres personajes de la historia.

Presentación: será en el mes de Marzo, entre el 14 y el 24, en un lugar reconocido de la ciudad de Murcia, pendiente de confirmar.  La presentación acompañada de una conferencia de media hora aproximadamente y de una mesa redonda con referentes del mundo económico y empresarial de la Región.

Páginas: tendrá unas 240 páginas en total, de las cuales 210 estarán ocupadas por el corpus del libro y el resto serán a modo de resumen y bibliografía.

Precio: el editor ha establecido un PVP de 17€.

Próximamente ofreceremos más detalles sobre la edición, portada, colaboradores, y presentación.

La Felicidad Es La Ausencia de Deseos… Ahora Bien: ¿Deseas ser Feliz?

Parece que nuestra sociedad ha asumido desde hace unos años la búsqueda de la felicidad como uno de los propósitos existenciales más profundos del ser humano.

¿No será más bien una forma de permanecer sin embargo en la superficie y no afrontar el problema en la raíz?

Y la raíz es que mientras muchos buscan la felicidad, el mundo parece cada vez más sumergido en el sufrimiento: ¿Por qué, si no, tanta búsqueda de felicidad? Quizás el hecho de que vayamos buscando la felicidad sea demostración fehaciente de que estemos instalados más bien en el sufrimiento…

Children flying rainbow kite in the meadow on a blue sky background

Children flying rainbow kite in the meadow on a blue sky background

¿No será entonces la hora de mirar de frente a lo que tenemos y resolverlo en lugar de ir buscando por ahí otra cosa y distraernos de lo que verdaderamente nos aflige?
Mientras muchos hablan de cómo lograr la felicidad: ¿no será cuestión de iniciar a hablar de cómo afrontar y resolver el sufrimiento?

La búsqueda de la felicidad se ha convertido para muchos en una manera de distraerse y entretenerse de sus verdaderos problemas, de no verlos y afrontarlos de una vez: la felicidad es para muchos una forma de huir del sufrimiento sin afrontarlo y resolverlo.

Sin embargo hay una frase de mi compañero Alfonso Alcántara (@yoriento) que explica en el fondo lo que hemos de hacer en lugar de distraernos con contenidos falaces: “Deja de preguntarte cómo te sientes y ponte a organizar y resolver tu vida”.

Si bien esto nos ayude a tener menos sufrimiento, tampoco hemos de dar por hecho que tras hacerlo encontraremos esa ansiada felicidad: porque existen tres creencias sobre la felicidad, estandarizadas y generalizadas entre nosotros, que nos proporcionan más sufrimiento aún:

  1. La Felicidad es una recompensa que se puede encontrar al final de algo y, si lo hacemos bien, podemos encontrarla: ergo, hay que buscar la felicidad.
  2. Hay un camino a la felicidad: por lo tanto tiene que haber un “mapa”, una “receta” que nos diga como lograrla.
  3. La Felicidad es la consecuencia de sumar sensaciones y emociones positivas y agradables.

La creencia de entender a la felicidad como una recompensa al final de un proceso no hace más que incrementar nuestro deseo de encontrarla, lo cual incrementa la percepción y la toma de consciencia de que si la hemos de encontrar, entonces no la tenemos.
Resumido a la esencia, buscar la felicidad solo nos lleva a ser conscientes de que no somos felices. Y esto es tremendamente devastador para nuestras emociones.

En cuanto al segundo aspecto, la receta para la felicidad, también nos aboga al fracaso y malestar: no hay recetas ni prescripciones para la felicidad. Porque ser felices prescinde de resultados, prescinde de ser una consecuencia al final de un camino: porque la felicidad no se encuentra al final de un proceso, sino que surge como actitud desde el interior nuestro y desde la disposición positiva en hacer lo que nos proponemos con naturalidad, aceptación (que no es resignación) y compasión (que no es piedad), sin juicios previos o creencias pre-establecidas al respecto. La felicidad no es un premio que alguien nos otorgue por haber hecho bien las cosas… No proviene de fuera de nosotros. Sino que es una actitud que nosotros podemos mostrar como origen de nuestros actos y de nuestra manera de ver y afrontar el mundo. Depender de factores ajenos o terceras personas para hacernos felices, no hace más que incrementar nuestra sensación de no tener el control de nuestras vidas. Nuestro mundo emocional no será independiente y autónomo para elegir desde el libre albedrío como quiere que esté ordenada su vida: y entonces nuestra vida nunca lograría estar ordenada acorde a lo que nosotros realmente queremos.

Aún así, es cierto que necesitamos emociones para sentirnos vivos: pero hasta la más bonita y positiva se puede convertir en tóxica si no sabemos como gestionarla.

Pensar que la felicidad consiste en la acumulación de sensaciones y emociones positivas, nos lleva juzgar y clasificar si lo que vivimos es bueno o malo para nosotros, en lugar de aceptarlo como algo especial, grandioso, o una oportunidad única para la experiencia y existencia en este planeta. Y acto seguido, ese juicio nos lleva a rechazar las experiencias negativas a favor de las positivas. Lo cual nos lleva a rechazar lo que juzgamos como sufrimiento y perseguir lo que creemos nos proporciona simple y llanamente alegría.

Así es como acabamos por no querer ver y afrontar lo que juzgamos como negativo y, habiéndolo convertido en basura mental, no haremos nada para resolverlo de una vez, corriendo el riesgo de que ese problema, junto con la basura mental que lo acompaña, vuelvan a reiterarse y presentarse en nuestra vida con mayor o menor frecuencia, haciendo que choquemos contra ellos y nos tropecemos nuevamente. La vida nos propondrá nuestros conflictos y problemas no resueltos una y otra vez hasta que los afrontemos de una vez, hasta el final de nuestros días sin que posiblemente nos demos cuenta de estar rodeados de su mal olor por llevarlos puesta una carga en nuestra mochila existencial.

Pensar que la felicidad es el resultado de la acumulación de sensaciones y emociones positiva, nos instalará además en el sufrimiento de la compulsión adictiva por lo bueno: porque no somos conscientes de que las sensaciones y emociones agradables son extremadamente efímeras, lo cual hará que terminado el efecto de una, tratemos de buscar inmediatamente otra en una automatismo adictivo que solo nos hará sentir peor mientras no la encontremos.

Además de adicción, las sensaciones y emociones positivas generan tolerancia: es decir que con el tiempo una persona se acostumbra a ellas y deja de sentirlas tan intensas y especiales, llegando a normalizarlas: lo cual nos lleva a buscar sensaciones cada vez más intensas para salir de esa normalidad que acabamos por confundir nuevamente con la ausencia de felicidad.

La acumulación de sensaciones y emociones negativas solo alimenta el espíritu capitalista de nuestro ego que querrá más y más, y que en este afán se sentirá cada vez peor: no es de extrañar que este hábito, extendido a varios aspectos de la vida, hace que las sociedades capitalistas sean aquellas más “acomodadas en el sufrimiento” y a la vez más refractarias a todo indicio de felicidad, ya que en el afán de buscar más y más, pierden la perspectiva que les permita valorar como especial lo que están acostumbradas a tener como algo simplemente normal y obvio.

En definitiva, psicológicamente hablando, si solo eliminásemos de nosotros el deseo de ser felices, posiblemente logremos serlo. El problema surge cuando establezcamos como estrategia de eliminación, la satisfacción de esos deseos, puesto que nada más satisfacerlos, entonces surgirán otras necesidades, otros deseos que volverán a alimentar la espiral del “capitalismo emocional”.

Situarse en la ausencia del deseo no es fácil ya que corremos el riesgo de no sentirnos vivos y confundir ese estado con una apatía crónica.

Pero aquí viene la pregunta: ¿Se puede vivir sin deseos?
Evidentemente NO. Al igual que es inevitable juzgar las experiencias como buenas o malas, del mismo modo es inevitable vivir sin deseos: el primero de todos, el deseo de vivir, mantenerse y perpetuarse.

¿Entonces, si es imposible no tener deseos, estando al título de este post, es imposibles ser felices?

La cuestión no está tanto en la ausencia de deseos, sino en la ausencia de apego e identificación con esos deseos. Podemos tener deseos, del mismo modo en el que nos podemos dar cuenta de ello, relativizarlo y no aferrarnos a él como si fuera necesario para alcanzar la felicidad. Siempre que nos demos cuenta de que estamos experimentando un deseo y que aferrarnos a él nos provoca malestar, al igual que hacemos con los juicios, podemos volver al estado de ecuanimidad y des-identificarnos de ese deseo para no acabar atrapados en él.

Por ausencia de deseo entendemos entonces tener un “ego de bajo consumo”, centrado en el equilibrio y ecuanimidad como valores principales; en la no dualidad del juicio sobre lo “bueno” y lo “malo” de lo que vivimos; y en el propósito, en su lugar, de encontrar la utilidad existencial a todo lo que nos ocurra.

Lejos de dar recetas y de decirte que hacer para ser feliz, o como tienes que ser feliz, mi propuesta es de convertir el concepto de felicidad en un estado de ausencia de apego a los deseos.

Si a partir de esa ausencia, sigues deseando ser feliz, eso ya será indicador de que el sufrimiento volverá a apoderarse de tu vida, y que posiblemente te estás mintiendo a ti mismo/a nuevamente.

VUELVEN LAS MAFS (Mindfulness Afterwork Sessions)

MAFS - Recortada - Mindfulness

A partir del próximo Lunes 5 de Octubre volverán las Sesiones de Mindfulness Afterwork, con Roberto Crobu y con muchas novedades:

La primera es que las sesiones se realizarán este año al aire libre, en el campus universitario de Espinardo.

La segunda es que dispondremos de tres grupos posibles para inscripción:

Grupo 1 – Lunes: de 19:30 a 21:00
Grupo 2 – Martes: de 18:00 a 19:30
Grupo 3 – Martes: de 19:30 a 21:00

La tercera es que con este formato se ha logrado reducir la tarifa de inscripción a 20€ y la mensualidad a 20€.

La cuarta novedad es técnica: este año además de trabajar la atención plena y el Samadhi (estabilización de la mente) con ejercicios estáticos y en movimiento, también se trabajará conceptos existenciales como el Agradecimiento, el Perdón, el Desapego y La Compasión.

El abanico de ejercicios de meditaciones se ampliará para que los asistentes puedan ampliar sus recursos meditativos teniendo como objetivo el trabajo sobre 10 modalidades de meditación distintas a lo largo de todo el año, desde tres enfoques distintos (Vipassana, Tibetano, y Taoista).

El Lunes 28/9 habrá una sesión de prueba gratuita para quienes deseen probar. Las inscripciones se realizan llamando al 665 536 059

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¿Insatisfacción o Ambición? La importancia de Canalizar Adecuadamente las Emociones Difíciles

AmbiciónEn una ponencia de un reconocido escritor en temas de autoayuda oí decir una vez: “el ser humano es insatisfecho por naturaleza”.

La cosa me hizo pensar mucho al respecto y llegué a la conclusión de que, como siempre, existen varias formas de canalizar emocionalmente las experiencias que tenemos.

Ante un mismo hecho o una misma experiencia, es posible que algunas personas sientan cierta insatisfacción.
Pero en esto hay que ver como juega el factor “expectativa previa”.

La expectativa que tenemos acerca de una experiencia marca irrevocablemente la lectura que haremos a posteriori de la misma.

Y siempre tenemos expectativas, otra cosa es que nos aferremos y apeguemos demasiado a ellas o que las dejemos pasar con una actitud más “mindful”.

En la medida en que nos apeguemos a una expectativa y la realidad nos devuelva una evidencia que juzguemos con “menor valor” respecto a lo que teníamos previamente imaginado, es posible que entonces surja la “insatisfacción”.

Pero en ese mismo momento podemos decidir si quedarnos en esa emoción o darnos cuenta de que simplemente esa emoción está siendo producida por una expectativa que, a fin de cuentas, es a su vez la resultante de nuestra propia ambición.

La ambición no es mala en sí ya que nos permite proponernos metas, incluso de difícil alcance, y en muchas ocasiones lograrlas: sin la ambición el hombre no habría logrado volar, cruzar el océano atlántico, inventar la escritura, el teléfono, la WIFI, o la tecnología necesaria para tener ciudades como Roma hace 2000 años, Nueva York hace 100 años, o Dubai en estos tiempos.

La cuestión entonces está en tomar consciencia de que tenemos una ambición y que, simple y llanamente, lo que hemos hecho hasta el momento no ha sido suficiente como para satisfacerla a todos los efectos.

Desde este nuevo punto la atención entonces puede pasar a qué hacer de nuevo para lograr lo que nos proponemos.

Quizá nos demos cuenta de que nuestra manera de actuar simplemente no estuvo a la altura de nuestra ambición, o que nuestra ambición estuvo desproporcionada respecto de nuestras reales habilidades y condiciones.

Tomando consciencia de ello quizá canalizaremos mejor esa “insatisfacción inicial” en una ambición constructiva y positiva hacia el logro de nuevos resultados o hacia el desarrollo de los recursos y habilidades necesarias para su logro.