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COMO PASAR DEL MIEDO A LA ACCION

Decálogo sobre la Acción como Antídoto del Miedo

El miedo es uno de los factores más paralizantes a la hora de querer conseguir uno lo que quiere. El miedo tiene una función adaptativa y nos sirve para protegernos de los peligros y preservar nuestra salud y existencia. Como animales que somos, es razonable y lógico hacer uso del miedo y tener miedo. La cuestión está en que en ocasiones aplicamos esa función biológica a aspectos que en realidad no están nada relacionados con nuestra supervivencia, como puede ser el miedo al fracaso, el miedo a hablar en público, el miedo a decir no, o el mismo miedo al cambio.

Pero, contrariamente a lo que muchos piensan, no es el factor más peligroso para conseguir  uno sus propósitos, ya que otros elementos más paralizantes que muchas veces confundimos precisamente con el miedo, tales como el sopor mental y la pereza. El sopor mental es lo opuesto a la alerta y vigilia, es un estado que podemos definir como “pereza del pensamiento”, apatía, o aburrimiento. La pereza todos sabemos lo que es: se trata de una preferencia por lo cómodo, lo conocido que desemboca en una actitud de aferrarse a la impermanencia de las cosas.

Muchas veces confundimos la pereza y el sopor con miedo: creemos tener miedo y decimos que estamos bloqueados, pero en realidad lo que tenemos es sopor y pereza.

Existe en esos casos un antídoto muy eficaz para superar ese estado: la acción.

La acción (como forma de afrontamiento) es el único recurso que tenemos para hacer frente  al miedo. Y esto es muy distinto de permanecer en la comodidad. De hecho, si estudiamos el reino animal, si bien hay algunas especies que ante situaciones de riesgo se hacen “los muertos”, la gran mayoría  tiene entre sus recursos dos estrategias: el ataque y la defensa. Ambas implican actuar.

Por esta razón tener miedo y no actuar no tiene sentido: será más preciso decir que se tiene miedo y además pereza. Y que no se actúa, no por miedo, sino por pereza. Tener miedo no obliga necesariamente a quedarse parados. De hecho, se puede tener miedo y hacer lo que uno no tiene miedo a hacer, haciéndolo con miedo, pero haciéndolo. De otra manera no será el miedo quien nos paralice sino la pereza y el  sopor mental.

Pero la evitación puede servir solo circunstancialmente porque no elimina ni sobrepasa el  miedo. Ni tampoco permite afrontar su causa: si queremos conseguir algo valioso, hemos de actuar.

Si no actuamos, no es por miedo, sino por pereza.

Ahora la pregunta que surge es la siguiente:

¿Cómo se puede pasar del miedo a la acción?

Aquí va un decálogo:

Mc Escher 2

  1. Tener claro si lo que se desea o se necesita vale más la pena que estarse  uno parado: a veces nos planteamos necesidades y deseos que en realidad no estamos dispuestos a hacer lo que es preciso y pagar el precio que suponen, causando en nosotros mucha frustración. Eliminando el deseo, se elimina el sufrimiento, pero entonces tendremos que ser consecuentes con que nuestra preferencia es permanecer como estamos.
  2. Se quiere actuar, dejar de repetirse uno que tiene miedo: eso no aporta y pone a una persona en la espiral de negatividad. Es obvio y natural tener miedo, y muchos otros que lo intentaron previamente, lo experimentaron. Pero aquellos que lo lograron tuvieron en algún momento que romper esa barrera pasando por los puntos sucesivos de este decálogo.
  3. Dejar de justificarse en el miedo como razón para no hacer: asumir uno su propia pereza si no quiere actuar.
  4. Dejar de repetirse que uno que no puede o no es capaz: será más bien que no quiere actuar o tiene pereza.
  5. Dejar de repetirse uno que no puede actuar por culpa de los demás, de lo que le sucedió o lo que le hicieron: posiblemente esa gente ya no está ahí impidiéndole
  6. Dejar de repetirse un que no dispone de recursos para hacerlo bien o que se dan las circunstancias adecuadas: la perfección no existe, ¿para qué entonces esperar a que se den las circunstancias perfectas? Actuar no implica hacerlo de la mejor manera posible en absoluto, sino de la manera en la que uno puede.
  7. Identificar la primera acción a poner en práctica y ejecutarla.
  8. Practicar, Fracasar y Repetir: lo normal es que a la primera no nos salgan las cosas. En ocasiones es necesario fracasar para aprender.
  9. Afrontar la experiencia: el valor de la experiencia es fundamental y siempre es necesario. Si no sabemos cómo conseguir algo, es porque no tenemos la experiencia necesaria para hacerlo: no nos que otro remedio que probar. Por ejemplo, las marcas de coche no podían fabricar hace 20 años los coches de hoy, porque necesitaron construir aquellos que vinieron en este intervalo de tiempo para darse cuenta de lo que necesitaban mejorar: todo se construye usando como base los pasos anteriores. No podemos llegar a un sitio alguno sin querernos desplazar.
  10. Vivir la experiencia como aprendizaje: muchas veces no actuamos porque pensamos que todavía nos falta aprender cosas. No hay otra forma de aprender que no sea practicando. Es algo que nos cuesta asumir porque venimos de un sistema educativo que se basa en la adquisición de conocimiento como base para la práctica. Así es como olvidamos que la práctica es la mejor estrategia de adquisición de conocimiento y aprendizaje.

 

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¡Libérate de Tus Miedos! Sé Psicópata

Abundan en literatura de Auto Ayuda títulos o frases como “Supera tus miedos”, “Abandona tus miedos”, “Libérate de una vez de tus miedos”, “Erradica el miedo de tu vida”, etc.

También en los blogs de Coaches se usa y abusa este concepto para vender ideas, servicios y estrategias de afrontamiento en muchas ocasiones abordadas de una manera superficial y falaz, cuando el Coach no domine a fondo los estudios y la experiencia en intervención psicológica necesarias para entender este mecanismo psico-emocional.

Y la pregunta que surge es la siguiente: ¿Es posible vivir sin miedos?

Tras analizarlo y observarlo llegué a la conclusión de que suele darse un solo caso psicológico en el que los miedos pueden desaparecer del ser humano, y es llegando a la locura. Pero no una locura cualquiera, sino la psicopatía.

Miedos

El miedo es un recurso adaptativo del que nos dota la naturaleza (como a todos los animales) para preservar y mantener la especie. Gracias al miedo no nos lanzamos al agua (al menos sin precauciones) cuando estén infestadas de tiburones blancos. Y si lo hacemos, pondremos en práctica las debidas precauciones (jaula, no estar en la superficie, etc.).

El miedo es un recurso útil en cuanto nos ayuda a tomar decisiones que conserven la especie y no nos expongan ante peligros.

El problema surge cuando esos peligros son más bien percibidos que reales, y cuando nuestra propia imaginación nos sugestiona tanto como para hacernos tomar decisiones “conservadoras” allá donde queremos tomar decisiones más bien valientes.

Pero esto no tiene que ver con eliminar al miedo de nuestra vida, sino con aprender a funcionar conviviendo con un nivel de esta emoción que no suponga un freno para nuestras intenciones.

Vivir sin miedo equivale, por el contrario, a desarrollar la capacidad de no sentir emoción alguna ante lo que nos suceda. No tener el miedo implica a la vez no sentir la ilusión para lograr eso que el miedo nos impide. Es la condición del psicópata, es decir de aquella persona que vive desconectada de sus emociones.
Vivimos en un mundo dual, donde por cada cosa que experimentamos, existe también la contraria. El miedo y su extremo opuesto, llamemosle ilusión o valentía, son dos caras de un mismo folio. No se puede quitar una sin tener como efecto el de eliminar a la otra. Eliminar el miedo, significaría irremediablemente eliminar la ilusión.

Al contrario, se trata más bien de experimentar ese miedo y disfrutar de él. Averiguar porque lo tenemos y aprender de lo que nos quiere mostrar para superarlo, pero no eliminarlo.

Es bueno ser conscientes de ello y no auto-engañarse con eso de eliminar uno sus miedos, a menos que no quiera desarrollar una psicopatía.

Y es bueno que los profesionales del sector de la psicología tomen consciencia de ello a menos que aquellos coaches que no poseen los conocimientos necesarios de psicología y decidan tratar estos casos, deseen convertir a sus clientes en psicópatas.

Toda intervención con el miedo de los clientes, tanto terapéutica, como en coaching, en mi experiencia, logró los resultados esperados cuando pusimos como objetivo en lugar de la eliminación del miedo, el aprender a vivir con ello sin que afecte a la persona o le impida hacer lo que desea.

La Zona de Confort Es Necesaria: Desmontando Algunas Mentiras Del Coaching

Nadie me puede Motivar, Me Gusta La Zona de Confort, Los Miedos me Protegen, No tengo Creencias Limitantes, y Soy Feliz.

PayasoMuchos conceptos en el ejercicio del Coaching han evolucionado en los últimos años y, los que en principio parecían grandes avances, han demostrado pronto sus limitaciones. Esto nos está llevando a rediseñar un nuevo código del Coaching más ecuánime que ha dejado atrás el brillo superficial de aquellos speakers aparentemente motivadores cuyo discurso carecía de fundamento y no estaba sustentado en un conocimiento de los mecanismos psicológicos y emocionales del ser humano. A continuación detallamos algunos de esos conceptos desmitificados:

1. Se acabó la era de los “Gasolineros”: nadie motiva a nadie. Nadie chuta energía a nadie como si fuera gasolina que le haga funcionar: porque igual la gasolina que me chutan es diesel y yo necesito combustible hibrido porque soy “más limpio” pero corro menos, o porque me tratan de chutar gasolina de fórmula uno o de competición para que mi coche corra más, mientras mi coche necesita Euro 95. Ha quedado atrás el concepto de Leader motivador. Como mucho se puede ser Leader inspirador, pero la evidencia ha demostrado que nadie puede motivar a aquellos que no desean estar motivados o motivarse. Así como se expresa el libro Camino al Cambio (Bubok 2013), la motivación es una decisión personal e intransferible: en la empresa se convierte en una responsabilidad personal que funciona de bisagra entre empresa y empleado; si no estás motivado y no consigues motivarte, es tu responsabilidad y lo que deriva de ello es tan importante como definir si el trabajar desmotivado y no rendir adecuadamente, puede representar en sí mismo un fraude hacia la empresa.

2. La zona de confort es fundamental para el disfrute y la felicidad: la tan denigrada zona de confort no es algo malo en sí. Desde luego lo es si nos encontramos en una situación de malestar de la que deseamos aparentemente salir y no hacemos nada para ello, anclándonos a nuestro malestar. Será entonces que de alguna manera disfrutamos de ese malestar si no queremos abandonarlo. Cuando más disfrutamos de las cosas es cuando podemos parar y contemplarlas, es decir cuando nos sintamos realmente cómodos en ellas. La zona de confort puede confundirse con la rutina. Pero la rutina es importante para recrearse y afianzarse en un hábito hasta integrarlo y automatizarlo: y cuando un proceso se automatiza, se llega a fluir en ello. Y la fluidez es un concepto muy cercano a la felicidad. Otra cosa es que nos aferremos a ese hábito y a esa comodidad a toda costa como para resistirnos a los cambios inevitables de un mundo que evoluciona y que nos pide que evolucionemos en consonancia: en este caso nos quedaremos obsoletos si nos acomodamos.

3. Los miedos no son negativos, sino que nos ayudan a protegernos y a proteger lo que deseamos seguir disfrutando: el miedo, que es la base de la zona de confort, es una emoción adaptativa que nos preserva ante los peligros. No ayuda a proteger lo que hemos logrado para seguir disfrutándolo. Otra cosa es que nos apeguemos a ello como para que su falta nos cuse malestar. El miedo tiene por tanto una utilidad ya que nos ayuda a reflexionar sobre como mantener nuestro bienestar, siempre que sea en dosis comedidas y no nos lleve a la parálisis. Gracias al miedo podemos ser más prudentes cuando las situaciones lo requieren.

4. No existen las creencias limitantes en absoluto: las creencias no es que sean limitantes o potenciadoras en absoluto: las creencias surgen como efecto de procesos psicológicos orientados a ayudarnos a construir un significado de las experiencias que tengamos en la vida. Creamos creencias para dar significado a lo que vivimos. Toda creencia surgió en algún momento para ayudarnos a comprender y clasificar una situación de alguna manera para que pudiéramos convivir con ella o superarla. Es por tanto una creencia positiva, al menos en su intención inicial: otra cosa es que los tiempos cambien y que para adaptarnos a nuevas situaciones, esa creencia inicie a causarnos ciertas dificultades. La cuestión no estará entonces en destruirla o eliminarla o tratarla como una enemiga, sino en transformarla para que nos ayude a integrar los nuevos aprendizajes provenientes de esas nuevas experiencias.

5. Lo que más nos impulsa puede ser nuestra mayor limitación: ojo con eso de dejarse llevar por los valores positivos que a uno más le impulsan. Imaginemos que una persona desee ser speaker o conferenciante y que tiene como valor que le impulsa el reconocimiento. Buscando ese reconocimiento es posible que se auto-imponga un alto nivel de exigencia a la hora de hablar en público como para agradar al mayor número posible de personas. Pero imaginemos que el nivel de exigencia es tan elevado que la persona acabe sintiéndose invadida por la ansiedad y el nerviosismo. ¿Disfrutará esa persona de lo que más le impulsa? ¿Le ayudará esto a esa persona para lograr lo que desea y hacerlo adecuadamente?

6. La felicidad no está al final de un proceso, como consecuencia de obtener uno lo que desea, sino al principio: la felicidad es una decisión personal. Es un principio. Es una actitud que una persona decide tener en la vida. No por tener más dinero, más fama, más amor, más salud seremos necesariamente más felices. Sino que si somos felices con lo que tenemos, no tendremos necesidad de más dinero, más fama, más amor y más salud. Lo que se plantea uno desde la privación, no puede conducirle a algo bueno y beneficioso puesto que desde el subconsciente le reafirma constantemente que no tiene o no posee el objeto de su deseo, y que mientras no lo tenga no estará apaciguado su ánimo.

Coaching Emprendedor: No Apuestes En Tus Ideas, Por Muy Brillantes Que Sean…

¿Tienes una idea de negocio innovadora?

¿Cuánto crees que vale?

¿Qué vas a hacer para ponerla en práctica?

¿Tienes miedo que te la copien?

¿Qué vas a hacer para que no te la copien?, o mejor dicho: ¿Qué vas a hacer a partir del momento en que estén copiadas? ¿Cómo tienes previsto llevar tu negocio a partir de entonces?

Porque si quieres que nadie te la copie, entonces más valga que no apuestes por ella: ver satisfecho el deseo de no ser copiado, significa necesariamente que esa idea no valdrá la pena para nadie y solo lo valdrá para ti. Si nadie ve un beneficio en esa idea, es muy difícil que tu entonces lo encuentres.

Ideas RobadasNadie copia ideas que no valgan. O mejor dicho, si quieres que no te copien una idea, entonces trata de que sea la peor idea del mundo.

Por otro lado, el mero hecho de que tu idea tenga valor, será la mera demostración de que comiencen a copiarla.

Del mismo modo, no renuncies a una idea de negocio justo porque otros ya la pusieron en marcha. De esta manera, en una ciudad solo habría una panadería y a nade se le ocurriría abrir otra.

No se trata de lo que haces, sino de que quieras hacerlo estando dispuesto a ser el mejor u ofrecer un producto/ servicio mejor que la competencia.

Otra cosa es que no te creas capaz de conseguirlo, entonces este no es tu partido y esta no es tu liga.

Una de las mayores falacias es pensar que las ideas nos pertenecen. Y cuando creemos que son brillantes, más aún. Y si son de negocios, entonces entramos en fibrilación para ponerlas en marcha y para que los demás no nos copien.

Muchos emprendedores y empresarios siguen en continua búsqueda de la “idea innovadora” para poner en marcha algo que la competencia no tiene, o que nadie esté haciendo, descuidando pero la pregunta de si alguien lo está pidiendo o demandando.

Si ofreces algo que los demás no hacen, será algo desconocido que te costará horrores dar a conocer. Y en el momento en que lo des a conocer, no tendrás otro remedio que exponerte ante la competencia. La idea entonces ya dejará de pertenecerte.

Las ideas son lo más fácil de copiar. Mejor dicho, serán lo que más fácil y rápidamente te copiarán. Y entonces, desposeído de algo que creías tuyo, iniciarás a quejarte de los que “te copian” y de lo malos que son, por no querer asumir tu error en haberte equivocado de estrategia. Por no asumir que ellos lo hacen mejor que tú. Que han aprovechado una idea tuya para conseguir lo que desde luego no es tuyo ni lo era antes ni lo será: sus resultados.

Lo mejor es apostar en algo que no te copiaran con tanta facilidad. Algo tuyo, que forma parte de ti y que hace que todo lo demás resulte ser una mera imitación. Tu estilo, tu esencia. Tu valor diferencial. Te buscarán porque ofreces algo que muchos ofrecen, pero te contratarán por los detalles, tus detalles, por tu valor añadido, por darles lo que tienes y de la manera en que lo haces.

¿Por qué entonces debería funcionar una película de Hollywood sobre una historia tan conocida como Caperucita Roja, King kong o como el Hombre Lobo, habiendo ya un libro sobre ello y otras películas hechas previamente?

El secreto no está en lo que ofreces sino en cómo haces lo que ofreces y, más aún, en como lo ofreces.

Cuídate tú para cuidar tu negocio. No cometas el error de muchos emprendedores que acaban tan enamorados de “sus ideas” como para volcarse totalmente en ellas descuidando lo que es más importante para venderlas, que es el entusiasmo con el que demuestran al mundo que son los mejores en ponerlas en práctica.

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Así Como Respiras, Así Es Tu Vida…

Abrazar el arbol

Esta es una nueva conclusión a la que he llegado tras practicar 45′ de Zhan Zhuang en la postura nº21 la Postura del Palo, también llamada en Qi Gong postura de abrazar el árbol.En la postura de abrazar el árbol se pasa por distintos estados emocionales debido a la exigencia de la postura: fortaleza, aburrimiento, miedo, tensión, impaciencia, alegría, etc.. Curiosamente pero no casualmente, la alegría suele llegar al final, tras atravesar todas las demás. Y con estas emociones, practicando la atención plena desde la intención del mindfulness, se puede tomar consciencia de como va cambiando el patrón de respiración.

El Zhang Zhuan (hoy Qi Gong) es disciplina perteneciente a la medicina tradicional china que ofrece al amplio mundo del mindfulness una serie de actividades y recursos básicos. Concretamente el Zhang Zhuan ha sido investigado como terapia en distintos Hospitales de China y sus efectos expuestos en congresos de medicina a lo largo de todo el mundo.

Así es como recoge Dennis Lewis el resultado de una vida dedicada a investigar patrones de respiración: una respiración superficial, una vida superficial, una respiración profunda, una vida profunda, una respiración desordenada, una vida de estrés y confusión, una respiración forzada indica una vida forzosa, una respiración rica de suspiros y espasmos, una vida triste, una respiración con inspiraciones más fuertes que espiraciones, conecta con la rabia o el enfado, y al contrario, con el júbilo y la alegría, una respiración con apneas o con flujos de inspiración corto y ràpido, indica una vida rica de miedos, una respiración contraída, restringida y sofocada, con culpabilidad y arrepentimiento….

Al contrario, una respiración larga, con inhalaciones fluídas profundas, largas y pausadas, con unos ciclos de entre 20 y 40 segundos, conecta con estados de amor, compasión, serenidad, templanza y bondad.

Parece que cada emoción tiene su correspondiente patrón de respiración y conocerlo, puede ayudarnos a educarnos mejor en la gestión eficaz de nuestras emociones.

Si además entendemos las emociones (del latin -emovere = poner en movimiento) como ese mecanismo que representa la antesala de las acciones y comportamientos, es decir la chispa que hace que actuemos en el mundo material, de aquí viene la importancia de saber modular con eficacia los distintos patrones de respiración con el fin de ofrecer al mundo unas respuestas adecuadas a las situaciones que vamos afrontando en el día a día.

Pero si por un lado vivimos unavida habitualmente “emocionalmente castrada” no nos imaginamos lo poco que sabemos sobre nuestra respiración. Nadie nos educó para respirar, y debido a eso hemos desarrollado patrones automáticos de respiración como respuesta asociada a las emociones que vivimos.

Esta asociación (que los expertos en PNL no dudarían en llamar como un verdadero anclaje ancestral) hace que al sentir una emoción pongamos en marcha el mapa de repiración correspondiente. Pero también es cierto que este principio funciona también al contrario: al cambiar nuestro patron de respiración, podemos cambiar y transformar nuestros estados emocionales basculando hacia patrones funcionales afines a emociones más agradables.

Esto nos devuelve a un punto importante: en nuestra vida tiende a predominar aquellas emoción asociada al patrón de repiración que más reproducimos.

De ahí la importancia y la gran eficacia clínia de todas las técnicas de gestión de la respiración como las de Jacobson, el método de reducción del estrés basado en Mindfulnes de John Kabat Zinn, y el Qi Gong, el Tai Chi y el Yoga, que basan su disciplina en el control de la respiración inclusive asociado a la visualización.

Así como respiras, así es tu vida…

¿De Qué Necesitas Estar Entretenido/a? – Como Bajar Tu Autoestima Buscando Entretenimiento –

 

mandosEs curioso que lo que llaman “Entretenimiento”, no es más que algo que el ser humano se ha inventado y que cumple la principal función de “Distraernos” de nuestras cadenas de pensamientos(Twittealo)

De hecho, “entretenimiento” tiene su término opuesto con “aburrimiento”, como si el no hacer nada o hacer más veces de lo mismo, llevara al aburrimiento.  ¿Y qué va a ser de aquellos momentos en los que la falta de actividades y distracciones nos permite conectar con nuestra consciencia más profunda para saber quienes somos realmente?

Como si necesitásemos de alguna manera alejarnos de nuestros mismos pensamientos.

Y me pregunto yo: ¿Para qué necesitamos estar alejados de nuestros pensamientos? ¿Por qué muchas personas sienten esa necesidad de no prestar atención a lo que piensan? ¿Qué perseguimos haciendo esto? ¿Qué obtenemos a cambio?

Haciendo esto es como si asumiéramos que hay una parte de nosotros que no queremos, que no deseamos, de la que queremos estar lejos…

¿No estaremos renegando y rechazando así a nosotros mismos (o al menos una parte de nosotros mismos)?

¿Hasta tal punto no nos gustamos  a nosotros mismos, como para no querer ver y mirar hacia dentro?

¿No estaremos huyendo de nuestra propia naturaleza? 

Y si esto fuera así, ¿es esto un hábito saludable para nuestro equilibrio psico-fisico-emocional?

“Por favor, distraedme de estas reflexiones porque acabo de descubrir que yo mismo (o una parte de mi, aquella que piensa) soy el peor enemigo de mi mismo”. (Twittealo)

¡Qué bárbara auto-destrucción del YO estamos poniendo en marcha con tratar de rechazar o ignorar una parte de nosotros!

Curioso, pero toda nuestra sociedad, gira alrededor del “Entretenimiento”: Cines, Teatros, Libros, Televisión, Discotecas, Pubs, Clubes , Conciertos, Ciudades de Vacaciones, Parques Temáticos, son todos conceptos relacionados con el “Entretenimiento”.

Con todo esto me pregunto también: ¿Qué necesidad del ser humano se esconde tras el hecho de buscar estar entretenido? (Twittealo)

Y llego a la conclusión que no es cuestión de aburrimiento, sino de que ante el silencio exterior, el ruido interior toma el protagonismo, llevandonos a la toma de conciencia de que no sabemos mucho sobre nosotros mismos (Twittealo): que somos principalmente ignorantes acerca de casi todo y que la gran mayoría de los conocimientos que adquirimos y de las creencias que decidimos seguir, no nos sirven de mucho, y que incluso, muchas de llas (aquellas generalmente menos flexibles y más arraigadas), incluso son contraproducentes, no hacen daño y nos hacen enfermar..

El entretenimiento no es más que un medio para poner en marcha de una manera fácil un mecanismo de defensa de nuestra propia autoestima.(Twittealo)  El Autoestima trata de defenderse del  miedo al sentirnos desamparados por la magnitud de la vida y la limitación en la que nosotros mismos nos encerramos con nuestra ignarancia enquistada en la “zona de comodidad” del “dame lo más fácil”. Y por eso busca entretenimiento: para no pensar. (Twittealo)

El entretenimiento es una experiencia personal que se basa en buscar fuera de nosotros mismos algo que nos proporcione una satisfacción efímera e nunca suficiente, capaz de compensar lo que no somos capaces de encontrar dentro de nosotros mismos: (Twittealo) en ocasiones porque no recibimos educación para siquiera buscarlo, y en otras porque es más fácil la inmediatez y comodidad del mundo material antes que la profundidad del del propio mundo interior.

Y no nos damos cuenta que el mismo pensamiento que subyace esa acción de buscar “entretenimiento”, es lo que nos hunde más en nuestra propia falta de autoestima, y que finalmente nos hace enfermar, fisica, mental o emocionalmente.

¿Cómo podemos creer en lo que viene desde fuera, como más merecedor de nuestro respeto y atención, si por otro lado no somos capaces de creer primero en nosotros mismos? (Twittealo)

No Se Trata De Optimizar, Sino De Ser Optimista: Lo Primero Es Fruto Del Miedo, Lo Segundo Se Rige En El Amor

Resolver Los Problemas De Gestión Del Tiempo No Tiene Que Ver Con Buscar Como Optimizarlo, Sino Con Vivirlo con Optimismo