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Posts Tagged ‘Toma de Decisiones’

Pienso Luego Actúo; Actúo Luego Existo…

Decía Descartes: “Pienso, luego Existo”.

Pienso Luego ExistoSegún Descartes la toma de consciencia del simple pensar es suficiente para que una persona se dé cuenta de que está viva y que tiene parte en este mundo.

¿Pero ha cambiado algo en el ser humano en 400 años de historia como para seguir vigente este axioma?

Desde luego hubieron tres revoluciones industriales de por medio y, aún sobreviviendo a las primeras dos de ellas, este pensamiento ha tenido que enfrentarse a la tercera, la de las TIC’s (tecnología de la información y comunicación), que ha ubicado al ser humano en un mundo de hiper-conexiones que le permite estar en continuo contacto directo con otras personas y en el que la consciencia social y la consciencia pública, están asumiendo un rol cada vez más relevante, por encima de la consciencia personal e individual.

Vivimos en la era de la productividad y del “todo documentable y demostrable en imágenes”. Todo comportamiento humano es de alguna manera visible o tiene que serlo. Si una persona o una empresa hoy no está en las redes sociales, se dice de ella que no existe o, mejor dicho, siquiera se dice algo de ella.

El afán por ser visibles en todo momento pasa por otro axioma atribuido a Oscar Wilde: “No importa que hablen bien o mal de ti, lo importante es que hablen”.

Y esto nos lleva a otro axioma, de Gandhi: “Las acciones expresan prioridades”. Esta frase explica que el ser visible tiene que ver básicamente con qué comportamientos manifestamos a los demás y con el hecho de que el comportamiento es lo que demuestra las intenciones y prioridades de las personas, por encima de sus palabras. A una persona se le reconoce no por lo que dice, sino por lo que hace (o al menos es razonable confiar en ello).

Las acciones hablan más que las palabras. Y son las acciones lo que demuestran lo que realmente cree y piensa la persona, por tanto: “pienso luego actúo”.

Añadiendo la frase de Gandhi, podríamos concluir entonces que una persona define su identidad y su existencia en base a cómo actúa y a lo que hace con su comportamiento, ya que ese comportamiento es lo meramente visible a los demás, por lo que los demás se forjarán una opinión acerca de esa persona en base a como esa persona actúa: por tanto, “actúo luego existo”, en el sentido de que en base a como actúo, definiré mi existencia.

Pero si lo pensamos, lo que parece una evolución del pensamiento humano a lo largo de cuatro siglos de historia, nos devuelve a 1600 años antes de Descartes, cuando el Discípulo Mateo cita la famosa frase del nuevo testamento: “Los reconocerán por sus obras”.

En definitiva, esto nos demuestra que en dos mil años de historia, en poco ha cambiado el pensamiento humano, aunque sí, mucho se ha confundido y tergiversado por el camino.

Lo Que Siento Depende De A Lo Que Presto Atención

Practicar la Consciencia Plena o Atención Plena (Mindfulness) permite hallar una serie de conclusiones acerca de cómo usamos nuestra mente y de los hábitos dañinos y poco saludables que solemos adquirir.

Y lo cierto es que la calidad de la vida de una persona depende en definitiva de la calidad de sus pensamientos.

Caras 5La mente es como un gran contenedor donde vertemos gran cantidad de información. Esa información la analizamos consciente o subconscientemente, la juzgamos y, finalmente, la clasificamos archivándola en nuestro “disco duro” en formato de creencias, es decir conclusiones de análisis, razonamientos, o soluciones más prácticas que nos sirven para facilitar nuestro funcionamiento a diario, simplificando nuestra toma de decisiones.

Esas creencias funcionan de criterios que nos permiten rápidamente valorar y sacar nuevas conclusiones de las nuevas experiencias que vivimos todos los días sin tener que volver a analizar toda la información nuevamente. Son economizadores cognitivos que funcionan de idiosincrasias, es decir mecanismos automatizados de funcionamiento que nos permiten tomar decisiones acordes a nuestra experiencia previa.

Esas creencias pueden convertirse en ocasiones, dependiendo de la mayor o menor rigidez que asuman, en verdaderos dogmas y prejuicios que en ocasiones nos llevan a sacar conclusiones excesivamente rápidas e intuitivas, adelantando incluso la vivencia y la experiencia: en base a ellas es posible imaginar el resultado de una decisión o comportamiento sin tener porque ponerlo en práctica y vivirlo directamente.

Pero como todo, este mecanismo puede volverse en nuestra contra dependiendo de la calidad de los pensamientos y creencias que llegamos a forjar y almacenar en nuestras mentes.

Está comprobado que en la medida en la que pongamos “basura” en ese gran contenedor que es la mente, esa misma se llenará de basura y producirá creencias fundamentadas en la basura.

IMG-20141103-00743A fin de cuentas, las personas felices son aquellas que son capaces de llenar su mente de pensamientos ilusionantes, incentivadores y motivadores, así como recuerdos de las partes positivas de sus experiencias: se trata de conclusiones positivas acerca de lo que viven, que les llevarán a actuar y seguir funcionando en la línea que eligieron.

Las personas tristes o con malestar sin embargo, son aquellas que llenan sus mentes con pensamientos preocupantes, fundamentados en el miedo, la evitación, el malestar y las partes negativas de sus experiencias.

Esto nos devuelve a lo útil que puede ser el mindfulness para darnos cuenta de qué tipo de pensamientos y juicios estamos dejando caer en el contenedor de nuestra mente y ser más conscientes de la gran influencia que tienen los mecanismos y procesos de atención en lo que luego se convierte en nuestra disposición, nuestro estado de ánimo y, en definitiva, nuestro bienestar o malestar emocional.

En la medida en que prestemos atención a los aspectos negativos de nuestras vivencias, almacenaremos recuerdos negativos que nos conectarán con estados de ánimo negativos.

En la medida en que hagamos lo contrario, sucederá lo contrario.

La cuestión entonces reside, cuando nos demos cuenta de que estamos experimentando un estado de ánimo negativo, en tomar consciencia de que si nos sentimos mal, será porque estaremos prestando atención a la parte negativa de nuestras vivencias. Pero la parte negativa de nuestras experiencias no es necesariamente toda la vivencia, sino el resultado de un punto de vista, de un análisis sumario que hagamos de esa realidad, desde la perspectiva y actitud de base que usamos para analizarla y sacr conclusiones.

Para superar ese bucle es bueno preguntarse entonces: ¿Si estoy prestando atención a los aspectos negativos, a que otros aspectos diferentes no estoy prestando atención?

En la respuesta a esa pregunta reside la posibilidad de un cambio sustancial de estado de ánimo.

Tanto Que Sigas Como Que Renuncies, El Dolor Lo Tendrás Igual

En más de una ocasión puede habernos llegado la duda del si seguir adelante en la persecución de un resultado concreto, o dejarlo y desistir.

La manera en la que afrontamos este “Cruce de Caminos” es fundamental en la vivencia del dolor y del sufrimiento que podamos padecer como consecuencia de una u otra cosa.

Y la verdad, una de las verdades absolutas es que el Dolor existe y es inevitable.

A esto yo añadiría que el conflicto también existe y es inevitable: bien con uno mismo o bien con los demás.

La cuestión es elegir el camino que menos sufrimiento puede causar en nosotros y nuestro alrededor y la mayor felicidad y alegría pueda generar.

DesprendimientoPongamos por ejemplo la persecución de fines y objetivos empresariales y económicos. No cabe duda que puede ser un factor de mucho estrés, incomodidad y malestar, según el tipo de objetivo que se plantee. Esto puede generar tensiones y conflictos no solo en el interior de una empresa, como en el mercado, por tratar de colocar un producto por encima de la competencia o mediante técnicas de comunicación manipulativa o coercitivas, con el fin de cumplir con objetivos.

Lo vimos recientemente en las prácticas poco Responsables de Directivos del sector de la banca que dieron lugar a la famosa crisis de las hipotecas basura.

No cabe duda de que las consecuencias de estas prácticas hayan generado mucho dolor y sufrimiento no solo en ciertos Directivos, sino en sus principales Stakeholders y clientes.

Pero renunciar a estos objetivos también puede implicar mucho dolor puesto que significa decir no a ciertas políticas de empresa, con el riesgo de perder incluso el puesto de trabajo o suculentas cuantías económicas en términos de primas.

No tenemos porque indignarnos por todo esto, puesto en nuestro pequeño reproducimos este mecanismo de toma de decisiones continuamente, todos los días, con nuestros amigos, vecinos de casa, compañeros de trabajo, hijos y pareja.

Puede que me sienta en derecho de conseguir mis objetivos profesionales o de ocio y que esto conlleve un conflicto con mi pareja y mi familia por no atenderles adecuadamente. Pero a la vez entraría en conflicto conmigo mismo por no lograr mis aspiraciones en el supuesto de renunciar a ello. ¿Qué hago? ¿Sufro por un lado, o sufro por el otro?

Y practicando deporte de resistencia: afronto el dolor que implica seguir adelante cuando creo que no puedo más, o el dolor para mi autoestima de dejarlo?

Puede que entre en conflicto con mi vecino de casa por querer poner una barbacoa en mi jardín y tener que hacerlo en la mejor zona para mí que coincide con la valla que linda con su parcela a la altura de la ventana del salón de su casa. ¿Renuncio a mis barbacoas por renunciar al conflicto, o renuncio a la buena relación con él por no renunciar a mis deseos?

Sea cual fuere la decisión que tome, esto siempre implicará una renuncia y un conflicto, bien conmigo mismo por renunciar a mis deseos, o bien con los demás por renunciar a la buena convivencia a favor de mis prioridades. Y el dolor es asegurado en un caso o en el otro.

Ahora bien, la intensidad del dolor depende de la rigidez con la que abordemos una u otra postura. A mayor rigidez, mayor dolor.

Si queremos eliminar el dolor, tendremos que eliminar o suavizar esa rigidez de plantemiento. Y esto implica realizar una labor de desprendimiento de todos aquellos elementos, creencias, planteamientos y posturas que concurren a esa rigidez.

Las personas, bajo este enfoque muchas veces caen en el error de creer que ante el prójimo, son siempre ellas quienes entonces dan el brazo a torcer; que son siempre ellas quienes tienen que esforzarse para que las cosas salgan más o menos bien en lugar de sus interlocutores; que son siempre ellas están buscando soluciones en nombre de un mayor bienestar común.

La labor de desprendimiento inicia con el renunciar a esta actidud.

Para conseguirlo es importante asumir que sus decisiones son el mejor revelador de cuáles son sus principales valores, que es lo que les importa más,  que están dispuestas a renunciar en nombre de lo que elijen.

Si optas por renunciar a tus objetivos profesionales a favor de una mejor convivencia con tu pareja, esto significa que de alguna manera necesitas más lo segundo que lo primero. Que la convivencia con  tu pareja es más importante que tu objetivo. O que tu objetivo puede esperar. O que no confías tanto en lograr tu objetivo como para arriesgarte a perder una cosa y no conseguir la otra: que no estás dispuesto/a a pagar un precio tan alto para lograr lo que buscas, o que de alguna manera una cosa no compensa la otra.

Entonces el conflicto real ya no es con la otra persona, sino con uno mismo, ya que uno no acepta el desprenderse de una parte de sus aspiraciones que van más allá de lo que realmente se siente capaz de lograr. Es un problema de frustración con uno mismo más que de conflicto con los demás. Y si no lo resuelve, lo más probable es que al fin y al cabo tampoco sea capaz de evitar el conflicto con la otra persona por pagar su frustración con esa misma persona.

La cuestión entonces está en salir del victimismo y de esa auto-compasión que nos hace pensar que siempre somos nosotros los desgraciados,  y asumir que lo que deseamos implica esfuerzo, elecciones y prioridades.

Y priorizar siempre significa abandonar algo: bien un convencimiento o bien una comodidad material.

Que tenemos que elegir si queremos una vida cómoda o si queremos perseguir lo que de deseamos, cueste lo que cueste. Ser entonces consecuentes con lo que esto pueda implicar en términos de desprendimiento personal.

No opto necesariamente por las decisiones altruistas y “moral y políticamente” correctas, sino con asumir necesariamente el trabajo de “duelo” que implica para uno mismo, abandonar algo y del trabajo de agradecimiento que implica tener la oportunidad de conseguir lo otro.

¿Sabes Como Liderar En La Incertidumbre? ¿Y Cómo Liderar La Incertidumbre?

La cuestion no esta en tratar de liderar en la incertidumbre sino de liderar la incertidumbre

Muchos de nosotros afrontamos en el día a día nuestros procesos de toma de decisiones tratando de limitar al máximo las fuentes de
incertidumbre y buscamos la forma más segura de avanzar hacia nuestros objetivos.

Pero si algo nos está enseñando la coyuntura económica actual es que también la ciencia analítica de los pros y contra tiene sus límites y que, puestos a buscar, siempre habrá unas razones u otras que justifiquen una determinación o la contraria.

El aprendizaje de las “lógicas de los negocios” de los últimos años nos dice que entender a la incertidumbre como algo a eliminar o limitar a la hora de tomar decisiones, nos desvía y nos distrae de nuestros reales propósitos, y que antes que luchar contra ella, quizás sea hora de que aprendamos a convivir con ella e integrarla en nuestros objetivos.

Es a partir de ese momento que iniciamos entonces a ejercer el liderazgo en la incertidumbre.

Quien no ve el riesgo, se estrella, quien lo trata de eliminar se paraliza, y quien lo asume y lo integra en sus decisiones, entonces prospera. http://clicktotweet.com/bak7e

Pero liderar en la incertidumbre no basta y no lo es todo. De hecho, es lo que veníamos haciendo hasta el día de hoy sin ser conscientes de ello, autoengañados bajo la falacia de estar tomando decisiones seguras.

Lo que no nos dábamos cuenta es que la seguridad no residía en las decisiones en sí que tomábamos, sino en la sensación nuestra, personal y subjetiva de pensar que estábamos tomando decisiones seguras.

Pero en la resolución de problemas complejos (que son todos aquellos problemas no vinculados a la lógica lingüística o matemática), interviene una cantidad de variables y factores cuyo control no está al 100% en nuestras manos.

Muchos de esos factores y variables ni siquiera somos capaces de verlos, ni siquiera aquellos aspectos emocionales y transpersonales que subyacen una toma de decisión que, en fin de cuenta suele tener siempre una amplia componente emocional y subconsciente.

De ese 100% de variables y factores, es conveniente considerar que muchos no conseguimos alcanzarlos con nuestra percepción o conocimientos; otros, somos conscientes de ellos, pero no somos conscientes a la vez que no dependen necesariamente de nuestra acción, voluntad y control; en otros, solo podemos actuar de manera indirecta y tratar de una forma más lejana o cercana de influir en ellos; y otros tantos, sí dependen de nosotros.

Liderar la incertidumbre tiene que ver con alcanzar un nivel de conciencia suficiente como para no preocuparnos de aquellos aspectos que no podemos controlar, ser conscientes de poder influir solo de una manera limitada en aquellos en los que podemos actuar indirectamente, sin perder la oportunidad de intentarlo, pero, sobre todo, de identificar cual es “nuestra zona de control”, y dedicar el 100% de nuestra atención y acciones en ocuparnos de lo que podemos controlar.

Aún así, siempre podremos equivocarnos por ese margen de incertidumbre integrada en nuestra toma de decisiones, pero al menos no podremos decir que no habremos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para conseguirlo.

Tomar decisiones significa poder elegir con autonomía y auto-determinación entre abanicos de posibilidades.

Las decisiones seguras,  tomadas desde la libertad y autonomía de una persona, no existen.

Y cuando pensemos que una decisión es segura, entonces no esteremos realmente delante de una decisión en sí, no será una elección, sino un camino obvio, obligado y forzado por las necesidades impuestas por las circunstancias: en ese lugar no habrá ni autonomía, ni libertad, ni auto-derminación, ni decisión.

Las Decisiones Siempre Son Emocionales: Entonces Elige Desde Emociones Positivas Para Obtener Resultados Positivos

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Las decisiones siempre son emocionales: o al menos detrás de ellas subyace una componente emocional significativa.

También es cierto que habitualmente es difícil que florezca algo positivo de emociones negativas: el miedo trae huida, la rabia conflictos, la tristeza a la pasividad, etc.

Realizadas estas premisas, cada vez me veo más cerca de las emociones y menos de las razones….

Suena cada vez más frecuente en mí la pregunta de coaching: “¿Quieres tener razones o quieres tener soluciones?”.

Y Cuando vamos hacia las soluciones, las emociones están ahí. Según un estudio realizado hace varios años por el Dr. Moravian de la Universidad de UCLA, el contenido semántico (es decir el contenido en sí) de un mensaje, concurre solo en un 7% en el convencimiento del propio interlocutor.

Haciendo un salto especulativo suficientemente amplio, partiendo de ese estudio, podríamos decir que las razones lógicas solo concurren en un 7% en convencer a una persona a tomar una decisión.

Ya son varios los episodios de Redes de Eduard Punset en los que varios investigadores demustran que la toma de decisiones es más emocional que racional. Lo que ocurre es que luego usamos la famosa “Racionalización” Freudiana como mecanismo de defensa que sirve para “disfrazar” la ilusión o el miedo (emociones que subyacen a la toma de decisiones), de sensatez racional.

Y lo de escuchar el propio cuerpo antes de la toma de decisiones es fundamental ya que toda emoción siempre deja un rastro de reconocimiento en el cuerpo.

Ocurre pero que en la empresa “racionalizada” donde todo tiene que responder a unos cálculos lógicos que sirvan de razones para justificar una decisión u otra, en ese esmero por la justificación y la necesidad de comprensión lógica de los fenómenos, acabamos por desconectarnos de nuestro cuerpo y de nuestras emociones.

Acabamos así en un “limbo” intelectual, emocionalmente castrados, mintiendonos a nosotros mismos para justificar una decisión tomada en base a creencias y pensamientos lógicos que otros promueven en sus “anuncios de televisión” y que nosotros compramos, usamos y asumimos como “leyes universales e irrefutables de la naturaleza humana y empresarial”, hasta el momento en que vengan otros a vendernos mejores productos, o la vida nos de una bofetada en la cara enseñándonos su “cruda” realidad (la ascensión de hitler al poder no fue nada ajena a este mecanismo, y la crisis cuyas consecuencias padecemos ahora, no es otra cosa que una crisis de valores debida a alejarnos gradualmente de nuestra naturaleza humana, empujados hacia una progresiva visión materialista, racionalizada y monetizable de la realidad).

Peor aún es cuando presas de ese afán calculador y racional, creemos estar en posesión de la razón y no prestamos atención alguna a los mensajes que nos envía nuestro cuerpo, diciéndonos que la decisión que estamos tomando no está siendo nada congruente con el núcleo más íntimo de nuestras emociones, que siempre, por necesidad, son coherentes con nuestras creencias y valores más arraigados.

Acabamos como aquellos que esgrimen los argumentos de sus tesis como verdad absoluta, solo porque han conseguido validarlas cientificamente con una metodología específica, o clinicamente testada, sin darse cuenta de que la razón uno nunca la tiene, solo se la dan.

Pero, a fin de cuentas, puestos a analizar y buscar y darle una y más vueltas, en el cálculo lógico racional de lo que queremos y no queremos, siempre encontraremos razones para tomar o no una decisión, hasta el infinito.

Más vale entonces elegir con ilusión y amor.

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Los Motivos Que Inducen Un Cambio De Trabajo En Época De Crisis Son Distintos

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Según una reciente investigación del Grupo Randstad a nivel internacional, la principal razón de cambio de trabajo es la ausencia de estímulos que lleven al crecimiento profesional.

(Ver Fuente aquí)

Sin embargo, entre  los trabajadores de nuestro país, la ausencia de estímulos en el puesto de trabajo se situó solo en quinto lugar con solo un 13%.

Sin embargo, el motivo que llevaría a la mayoría de los empleados en España a cambiar de empresa sería una remuneración insuficiente (50%), en especial en la franja de edad de 18 a 39 años. Le sigue la falta de oportunidades de desarrollo profesional (21%), un ambiente de trabajo desagradable (15%), la falta de confianza en el futuro (15%) y la insuficiente conciliación entre la vida laboral y personal (13%).

En 2006 hice yo una investigación para un proyecto de tesis doctoral con la Universidad de Murcia.

La investigación se centraba solo en el término geográfico de Murcia, y contaba con una muestra de solo 40 personas de distintos sectores y rangos profesionales, que se presentaban voluntariamente a procesos de selección para cambiar de trabajo.

El resultado fue que la principal razón no era ni la económica ni la legal, sino una RELACIÓN INSATISFACTORIA CON SU PROPIO JEFE o gerente. El segundo factor consistía en una mejora relacionada con mayor cercanía entre domicilio y lugar de trabajo. Los datos fueron comparados con referencias bibliográficas de otras investigaciones realizadas en ámbito científico, y esto no aportaba diferencia alguna respecto a otras macro investigaciones de origen anglo-sajón.

La investigación cumplió los criterios académicos de estudio científico.

Era el 2006, época de pleno auge del crecimiento económico español.

Tratando de ligar los dos resultados tan diferentes a distancia de 7 años, se me ocurre que es posible que en periodos de crisis, los criterios para cambiar de trabajo cambien y se vuelquen hacia una toma de decisiones más conservadora, orientada hacia la satisfacción de necesidades más básicas, justo en la báse de la pirámide de Maslow.

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Siempre Encontrarás Razones Que Justifiquen No Tomar Una Determinación: Elige Entonces Con Amor

Puestos A Buscar Siempre Habra Razones Para No Tomar Una Determinacion - Elige Entonces Con Ilusion y Amor