Archivo

Posts Tagged ‘Trabajo en Equipo’

Talleres Ejecutivos _100%

Para + Info hacer click en: Talleres Ejecutivos _100%.

Calendario 2015 - Todos Los Talleres Recortada Definitiva

¿Es más Importante lo que Sabes o Como lo Transmites?

Propiedades emergentesA nadie le gusta oir o ver a alguien que recibe las atenciones de las personas, de su equipo, de los directivos de su empresa o de los medios, y cosecha éxito o fama por divulgar ideas o contenidos de los que uno se siente propietario.

En la sociedad de la información y del conocimiento, con la gran cantidad de datos que circulan por las distintas redes, teniendo en cuenta las leyes de “sinergías”, “serindipidad” y “propiedades emergentes” quizás tengamos que hacernos a la idea de que “las ideas no son de nadie y pertenecen a todos” (twittealo), de que quizás todo lo primario esté inventado y lo nuevo que se descubre no es más que lo que emerge desde la mezcla de conocimientos compartidos (twittealo), lo que hace que el propietario de una idea sea más bien la comunidad y no quien simplemente “la canaliza”, a menos que no provengan de conclusiones sobre investigaciones de corte científico en las que unas personas pusieron tiempo y recursos para hallar algo contrastado de alguna manera, lo cual es legítimo que les convierta en propietarios intelectuales del hallazgo.

Pero mientras nos basamos en la intuición como proceso creativo, por esas mismas leyes es posible que en dos partes del mundo distintas, dos personas distintas acaben forjando el mismo pensamiento, mediante un libro parecido o una melodía parecida: de esta manera solo podrían ser propietarios de la forma en la que plasman esa idea, pero no de la idea: ¿Nos imaginamos si los Egipcios y los Maya se hubieran peleado sobre la propiedad intelectual de las pirámides como concepto? ¿Sería justo que unos acusasen de plagio a otros que crearon algo parecido en un periodo parecido, mediante proyectos de edificación parecidos, sin que ninguno de los dos supiera de la existencia del otro? Somos simples canalizadores de ideas ajenas a nosotros, no propietarios (twittealo): la comunidad o el equipo al que pertenecemos, tiene derecho a disponer de ellas como resultado del conocimiento que nos aporta como ingrediente base.

Esto nos lleva a una conclusión importante: en el mundo de hoy no es importante lo que uno sabe, sino lo que hace y crea con ello (twittealo), junto a los conocimientos de los demás. Otra conclusión es que, lo que no se transmite, no existe ni tiene valor (twittealo) o, dicho de otra manera, el valor de una idea lo determina su coeficiente de alcance y difusión, no la idea misma (twittealo) .

Por eso, no vale la pena enfadarse cuando oimos a alguien que transmite masivamente a un grupo o equipo, apoyado por los directivos, un mensaje o la conclusión de algún razonamiento, a lo que nosotros llegamos ya hace tiempo en nuestra profesión, como si nos hubieran “robado” la idea y se estuvieran benficiando de ella más que nosotros.

¿Acaso no hubo en la historia nadie que hubiese merecido el mismo reconocimiento que Gandhi o Mandela o Luther King o los U2 por tener  las mismas ideas o crear algo con ella de la misma calidad o hacer mejor música? NO! Tajantemente no, porque seguramente no fue tan capaz como ellos de transmitirlas, trabajar, luchar, y asumir todas las consecuencias que implicaron el divulgarlas y el ser coherentes con ellas.

El hecho de que nosotros ya  sepamos lo que otros transmiten, no nos convierte en propietarios de esa idea (twittealo): solo nos dice que no fuimos capaces de divulgarla tan bien como otros consiguieron (twittealo) .

Exigir un Cambio a los Demás, es la Mejor Manera de Mantener el Problemas: Nosotros Mismos

Exigir un cambio a los demas es la mejor manera de mantener el problema - nosotros mismos

Normas de Comunicación Positiva: ¿Cual es la más Importante para ti?

www.optimacoaching.es   

Investigando en las Reglas de Comunicación que permiten mejorar o garantizar una buena convivencia en un Equipo de Trabajo, en una Empresa, como en una Pareja o una Familia, detallaré a continuación los que más me han parecido importantes.

Independientemente de la lista a continuación, ruego al amable lector/a que participe en el debate:

a)      Indicando las 3 normas que le parecen más importantes;

b)      Añadiendo otras posibles que se le ocurran.

La lista de normas contiene las siguientes intenciones:

  1. Comunicarse en primera persona plural antes que en primera persona singular
  2. Proponer antes que imponer decisiones
  3. Proponer soluciones antes que criticar o quejarse
  4. Asumir la propia responsabilidad ante un problema antes que culpar o criticar al otro
  5. Proponer alternativas antes que manifestar una disconformidad o negación
  6. Dialogar antes que discutir desacuerdos
  7. Preguntar antes que afirmar ideas
  8. Confiar antes que sospechar de las intenciones del otro (buscar la intención positiva del otro antes que sospechar sobre su intención negativa)
  9. Comprender antes que corregir (buscar la comprensión de las razones  ajenas antes que los fallos para corregir)
  10. Buscar soluciones antes que razones
  11. Aceptar antes que rechazar propuestas
  12. Preguntar antes que interpretar en caso de dudas
  13. Escuchar antes que juzgar al otro
  14. Explicar y argumentar antes que decidir
  15. Compartir antes que repartir responsabilidades
  16. Asumir antes que evitar tomar decisiones
  17. Opinar antes que juzgar
  18. Contrastar antes que suponer ideas
  19. Asumir antes que justificar errores y responsabilidades
  20. Sugerir antes que pedir cambios al otro

Como Definir Objetivos Motivadores en 5′

 

www.optimacoaching.es

¿Por qué a veces no nos sentimos motivados, incluso en lo que se refiere a objetivos y deseos que siempre hemos querido cumplir?

 

El motivo de ello es que posiblemente no definamos adecuadamente lo que queremos y, o no conocemos como definirlo: al no hacerlo adecuadamente, lo que pensamos sea un objetivo, para nuestra mente se transforma en una imagen priva de contenidos y significados, por tanto una imagen priva de potencial motivador. De esta manera la mente no es capaz de enviar las señales adecuadas al cuerpo para que se ponga en acción.

 

De hecho, normalmente definimos deseos genéricos pero no objetivos, (del tipo, quiero ser feliz; quiero un trabajo), u objetivos que se basan en esperar algo de los demás y que no nos comprometen con acciones (quiero que mi pareja me cuide más; quiero que mi hijo estudie más; etc.), u objetivos que están formulados en negativo o términos privativos/ evitativos (que no haya una rutura de stock; que a mi mujer no le despidan; que no me enfade cuando me digan las cosas de esta manera; etc.).

 

En este último caso, la mente humana no suele entender las instrucciones en negativo, ya que su funcionamiento tiene que ver con una conexión en imágenes, sonidos y sensaciones que nos relacionan directamente con el complemento objeto de la frase que formulamos: por esta razón nos resulta prácticamente imposible pensar en un coche rojo si nos planteamos la instrucción: “no pensar en un coche rojo”. Seguramente lo primero que nos vendrá a la mente será un coche rojo….

 

Por eso es muy importante que el objetivo se formule de manera positiva. Pero solo esto no basta. Si definimos rigurosamente nuestro objetivo, podemos mejorar no solo nuestra motivación, sino los resultados que podemos obtener. Para ello es bueno contextua el objetivo.

 

¿Cómo se puede pasar de la expresión de un deseo a la definición de un objetivo?

 

Con una simple receta de preguntas y respuestas, según el procedimiento a continuación:

 

  1. ¿Está formulado el objetivo en positivo?
  2. ¿Existe algún “No” o algún sentido privativo en la formulación de mi objetivo?
  3. ¿Cómo puedes reformular el objetivo en positivo?
  4. ¿Dónde, en qué lugar, y en qué entorno te gustaría encontrar lo que buscas?
  5. ¿En qué partes del día, de la semana o del mes te gustaría disfrutar de lo que encontrarías?
  6. ¿Con quienes te gustaría encontrarlo?
  7. ¿A quienes implica el hecho de buscar ese objetivo (quienes tienen que actuar para ello)?
  8. ¿A quienes implica el hecho de encontrar lo que buscas (quienes sufrirían o disfrutarían de las consecuencias de conseguir el objetivo?
  9. ¿Quiénes se verían afectado en Negativo?
  10. ¿Quiénes se verían afectados en Positivo?
  11. ¿Considero de esta manera conveniente seguir adelante en ese objetivo?
  12. ¿Por qué me gustaría cumplir ese objetivo?
  13. ¿Qué conocimientos y habilidades/ recursos crees que va a necesitar ese trabajo?
  14. ¿Crees tener esos conocimientos y habilidades/ recursos?
  15. ¿Cómo podrías adquirirlos?
  16. ¿Qué te gustaría expresar a través del logro de ese objetivo?
  17. ¿Qué creencias, valores, o intereses tuyos crees que mueven el hecho de quererlo conseguir?
  18. ¿Para qué te gustaría cumplir con ese objetivo?
  19. ¿Qué intereses o necesidades tuyas te gustaría que ese logro pudiese satisfacer?
  20. ¿Qué te gustaría conseguir con ese objetivo?
  21. ¿Qué te gustaría que te aportase ese objetivo?
  22. ¿Qué te gustaría aportar a ese objetivo?
  23. ¿Qué resultados o evidencias te permitirían darte cuenta que has conseguido ese objetivo?
  24. ¿Cómo podrías cuantificar esas evidencias en datos numéricos?
  25. ¿Qué has hecho hasta el momento para producir esas evidencias?
  26. ¿Qué ha funcionado/ Qué no ha funcionado?
  27. ¿Qué no has hecho?
  28. ¿Qué crees que podrías hacer todavía?
  29. ¿Para cuándo lo podrías hacer?
  30. ¿Quieres hacerlo de verdad?

 

Tras estas preguntas, una persona acaba de tener más claro cual es su plan de acción para el objetivo porque ha acotado el objetivo, lo tiene contextualizado: y el contexto es lo que hace que el objetivo tenga un significado para la persona.

 

Además, este programa de preguntas acaba con comprometer a la persona con el objetivo centrándola en lo que tiene que hacer para conseguirlo antes que en esperar pasivamente conseguir algo que al inicio de las preguntas era un simple deseo.

 

La persona así acaba de centrarse en lo que depende de ella para superar el problema y conseguir el objetivo, en lo que puede controlar, antes que lo que no puede hacer: cuando tenemos claro lo que podemos controlar, lo que depende de nosotros, y un plan de acción para realzarlo, es cuando nos resulta más fácil hacerlo.

 

Así es cuando nos sentimos más comprometidos y más motivados hacia la acción.